Economía bibliotecaria: priorizar

Me encanta perder el tiempo en esos periodos entre usuario y usuario que desgraciadamente afortunadamente cada día son más reducidos en esta biblioteca desde la que os escribo.  El otro día mientras perdía  un poco de tiempo  en twitter (algún día tenemos que hablar de twitter pero hoy toca economía…por lo de la crisis); bueno, que me disperso, decía que fisgando en twitter ví las referencias que hacía un amigo a TEDxPatagonia. Intrigado decidí seguir la pista. ¿Qué es eso de TEDxPatagonia?

Ya sabemos lo que sucede cuando nos lanzamos alegremente a navegar abandonándonos al hipetexto y las neuronas:  la deriva se vuelve caprichosa. TedxPatagonia me llevó a TED y sus vídeos. Ya que mi amigo me había dado tan buena pista seguí su consejo y me centré en el primer vídeo que sobre TED había visualizado, ese en el que Bjørn Lomborg reflexiona sobre qué y cómo priorizar los principales problemas que afectan a la Humanidad en la actualidad.

Cito textualmente a mi amigo : “La premisa: en un mundo de recursos escasos y en el que no es posible resolver todos nuestros males, debemos decidir cuáles de esos problemas enfrentamos. Buscando el mayor impacto, las prioridades de Lomborg nos hacen repensar cómo enfrentamos el mundo en que vivimos (y cuán mediatizada está nuestra mirada). ”

Supongo que  lo que puede ayudar a salvar el mundo puede ser aplicable a la biblioteca. Me quedé pensando (es un decir) sobre cómo priorizamos en las bibliotecas, sobre cómo decidimos que servicios/tareas/actividades vamos a realizar…y llegué a la conclusión de que en mi biblioteca pública no hay un proceso previo de reflexión para tomar esas decisiones; simplemente las tomamos por inercia, porque es lo que siempre se ha hecho, porque no tengo dinero, personal o espacio. Y creo que corremos el riesgo de no ser “eficientes” en nuestro día a día.

Y, mientras oía a Lomborg me venían a la cabeza (qué caprichosas son las neuronas) la cantidad ingente de dinero que estamos invirtiendo en digitalizaciones “mediáticas” de fondos antiguos, (muy necesarias, sin duda) mientras descuidamos una gran cantidad de información “cotidiana y aburrida” que, paradojas de la vida, aún nacida digital tendremos que volver a digitalizar en un futuro porque no hemos sido previsores (a muy bajo coste) en la actualidad.

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