Cómo mejorar la presencia de la biblioteca en los medios sociales

[Biblioteca Universitat Politècnica de València] Los días 24 al 26 de octubre disfruté de la buena compañía de las bibliotecarias y bibliotecarios de la Universitat Politècnica de València durante el curso de formación Cómo mejorar la presencia de la biblioteca en los medios sociales. Estas son las conclusiones que Aixa, Natalia, Mª José, Miriam, David, Esther, Adriana, Sergio, Amparo, Yolanda, Patricia, Anna, Raquel, Angels, Ana, Eva, Amparo y Ricardo elaboraron al finalizar el curso:

  1. Hay que medir para evaluar nuestras acciones.
  2. Estar asociado a una marca de éxito es fundamental. Biblioteca es igual a marca de éxito.
  3. El objetivo no es publicar, es conseguir la participación de los seguidores.
  4. Las redes sociales son herramientas para conseguir objetivos: ninguna publicación es gratuita.
  5. Los datos nos ayudan a tomar decisiones.
  6. Planificar desde el principio, desde la marca de la institución hasta la evaluación de los datos obtenidos de manera objetiva.
  7. Atracción como medio de captación.
  8. Planificar y generar contenidos, y atraer usuarios para convertirlos en prescriptores.
  9. Campañas con objetivos SMART, con el lenguaje de los usuarios para generar participación y comunicación.
  10. El camino al éxito a través de los medios sociales es conseguir más seguidores, más datos de ellos, más visitas web, más recomendaciones…
  11. El fin no es publicar, es atraer hacia nuestro contenido.
  12. Las redes sociales no deben aumentar el tráfico, sino atraer usuarios.
  13. Solo si llegamos a conocer a nuestros usuarios, podremos hacer una planificación correcta.
  14. Es necesaria una coordinación y actualización del equipo. El valor de la imagen.
  15. Planificar sabiendo donde quieres llegar. #saberdondequieresllegar.
  16. Las redes sociales son un medio para conseguir más visitas.
  17. Aunque tengamos medios limitados, podemos crear contenidos originales y de calidad.
  18. Campañas como filosofía de trabajo. Trabajar más nuestros contenidos.
bibliotecariosUPV

Aixa, Natalia, Mª José, Miriam, David, Esther, Adriana, Sergio, Amparo, Yolanda, Patricia, Anna, Raquel, Angels, Ana, Eva, Amparo y Ricardo.

Aprender a mirar, enseñar a mirar la biblioteca (I)

lumentxa

Panel con representaciones figurativas de Lumentxa (foto: SINC http://www.agenciasinc.es/Noticias/Descubiertas-pinturas-rupestres-en-la-cueva-de-Lumentxa)

Me sorprendió la noticia del descubrimiento realizado en la cueva en la que estuve de excavaciones hace años. Recuerdo que al inicio de cada campaña recorríamos infructuosamente su interior en busca de pinturas o grabados. No supimos ver, a pesar de tenerlos allí mismo, el caballo y el bisonte que veinte años después han descubierto el mismo grupo investigador responsable de los hallazgos que se están dando a conocer en las cuevas de la zona. Sorprende que muchos de estos descubrimientos de arte paleolítico se hagan en cavidades ya conocidas e incluso excavadas por arqueólogos.

Detrás de los hallazgos que están rellenando el “vacío vasco” (entre los especialistas se conoce así a la ausencia de arte rupestre entre el suroeste de Francia y la Región Cantábrica, algo cuanto menos curioso al ser esta zona el nexo de unión entre ambos territorios) encontramos una nueva estrategia de estudio: mirar de manera diferente las paredes de las cuevas.

Pensar que todo el arte rupestre tenía que ser tan espectacular como el de los grandes santuarios nos impidió ver una realidad que, simplemente, variando la mirada quedaba al descubierto; una pequeña mancha de pigmento, un trazo grabado en la pared no tienen la espectacularidad de los bisontes bien perfilados pero indican la posible existencia de manifestaciones artísticas. Dentro de esta nueva estrategia los arqueólogos están también  “enseñando a mirar” a los espeleólogos, verdaderos descubridores y conocedores de las cavidades, quienes, preguntados por no haber reparado en la presencia de pinturas y grabados en cuevas que frecuentaban, confesaban que es difícil fijarse en un pigmento cuando estás buscando altamira.

Hasta hace no mucho nuestros santuarios eran esas bibliotecas de presupuestos generosos, plantillas amplias y grandes colecciones situadas en edificios emblemáticos. Los profesionales buscábamos replicar, en la medida de nuestras posibilidades, lo considerado canónico en todo tipo de bibliotecas: buena selección de documentos, descripción y clasificación normalizada para facilitar su recuperación, espacio optimizado para albergar una colección cuanto más amplia mejor, estrictas normas de preservación y, ya puestos, de consulta. El objetivo tal vez fuese facilitar el acceso a una información escasa pero la fortaleza de la biblioteca a la que aspirábamos era la colección con el libro como centro de todos los servicios.

Producir y distribuir información digitalmente está transformando nuestros santuarios. Los libros impresos, aún siendo muy importantes, ceden presupuesto, espacio y esfuerzos a nuevas propuestas que también condicionan nuestra mirada. Se nos invita a olvidar lo que pensa(ba)mos y a cambiar las reglas: la esencia de la biblioteca parece residir en la apropiación y uso de la tecnología en un espacio que necesita quitar baldas, volverse más informal e incluso renunciar al papel. ¿Informal y sin papel? ¡Pero si llevamos siglos ensalzando y defendiendo la necesidad del comportamiento ordenado, del silencio, del libro como piedra angular y eje de nuestra actividad!

Continuará… (o eso espero).

Creo que así comenzaré mi conversatorio con Gonzalo Moure en el V Seminario Internacional de Bibliotecas Públicas: “Leer el Futuro”

 

El uso de las bibliotecas públicas desciende en el Reino Unido

Los servicios de biblioteca pública cada vez se utilizan menos en el Reino Unido. En 2005-2006 casi la mitad de los adultos entrevistados afirmaba haberlos utilizado (48,2%), mientras que en 2015-2016 ese porcentaje se ha reducido a un tercio (33,4%). Es una de las conclusiones más significativas y alarmantes que revelan las estadísticas publicadas recientemente por el Department for Media, Culture & Sport de dicho país en el informe Taking Part 2015/16 Quarter 4.

Los datos también revelan que el uso de las bibliotecas públicas se mantiene estable en las áreas más desfavorecidas y es en las áreas con menos carencias donde más desciende, casi 15 puntos porcentuales entre 2009-2010 y 2015-2016.

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Tendencias en las visitas a instituciones culturales en el Reino Unido, 2005-2016. Fuente: Taking Part 2015/16 Quarter 4.

Otras instituciones culturales, como los museos, no están sufriendo la misma suerte, sino que han visto incrementar la afluencia de público, como se puede apreciar en la imagen. El periódico The Guardian ha publicado una noticia en la que comenta estos y otros datos.

Aunque las estadísticas publicadas no explican la razón de este descenso, todo apunta a que el deterioro de los servicios bibliotecarios está detrás de ello. En los últimos años hemos tenido noticia del vapuleo que están sufriendo las bibliotecas de este país: 343 bibliotecas cerradas, casi 8.000 puestos de trabajo perdidos, según algunas fuentes, además de la sustitución del personal por voluntarios, menos horas de apertura y los severos recortes presupuestarios, como ha venido informando Ian Anstice en su blog puntualmente.

La #biblioteca vuelve a superarse

«Nunca pensamos que ‪#biblioteca llegaría a ser lo que hoy es», decía Enzo Abbagliati en su cuenta de Twitter. En el octavo intento el hashtag #biblioteca se ha situado entre las tendencias en Twitter desde primera hora de la mañana en España y ha estado presente todo el día en diferentes posiciones, compartiendo protagonismo con otros temas de actualidad.

Los datos de Trendinalia dicen que la #biblioteca ha estado entre las principales tendencias en España desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde, con más fuerza a primeras horas, entre los puestos segundo y quinto, para después ir perdiendo fuerza. Esto demuestra que en nuestro país preferimos la mañana, a pesar de que la hora propuesta para hacerlo con mayor intensidad fueron las cuatro y las ocho de la tarde.

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Comportamiento de las 20 primeras tendencias en España. Fuente: Trendinalia.

Haciendo balance del día, #biblioteca ha sido la séptima tendencia más importante y ha estado en los más alto durante diez horas. Recordemos que el pasado año estuvo en el número catorce y se mantuvo la mitad de tiempo, cinco horas.

La #biblioteca también ha sido tendencia en Chile,Perú y Argentina. En Chile lo anunciaba la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (@dibam_cl) alrededor de las 16 (las 10:00 en Chile) y ha estado presente durante toda la mañana, según señalaba Gonzalo Oyarzun (@gonzaloyarzun). En esta edición el logro ha sido más duradero que en las anteriores.

En Perú lo indicaba Silvana Aquino, alias @cibertecaria, aproximadamente a la misma hora que se lograba en Chile.

Este éxito ha sucedido de forma tan natural que parece algo sencillo y normal, aunque no lo sea en absoluto. Después de ocho intentos, sigue siendo extraordinario que cientos de bibliotecarios de todo el mundo consigan que la #biblioteca esté en uno de los espacios con mayor visibilidad social del momento y de forma espontánea. No es habitual que un gremio se una de esta manera, al menos yo no conozco ningún otro ejemplo similar, y que continúe año tras año el intento.

En definitiva, tiene que haber un elemento que ejerza de aglutinante: el compromiso de los profesionales, la convicción de que las bibliotecas son importantes y de que merecen estar situadas en un lugar visible de nuestra sociedad. El reto ahora está en trasladar este logro a otros espacios, ¿lo aceptamos?

#biblioteca, octava edición

El próximo 10 de agosto te invitamos a participar en la acción colaborativa con más poder de convocatoria en el ámbito bibliotecario hispanohablante, el día de la #biblioteca, cuyo objetivo consiste en posicionar el hashtag #biblioteca entre las tendencias de Twitter. Por octavo año consecutivo, personas de todo el mundo aportaremos nuestro granito de arena para que nuestras bibliotecas sean más visibles, pero sobre todo para divertirnos y fortalecer lazos.

10 de agosto de 2016

Todo comenzó hace ya ocho veranos, cuando un grupo de bibliotecarios nos preguntamos si seríamos capaces de conseguir que la etiqueta #biblioteca fuera una de las más comentadas del día en Twitter. Aunque no lo logramos en esa ocasión, sentimos la emoción de compartir con otros colegas nuestra pasión por las bibliotecas. #biblioteca ha sido tendencia en varias ocasiones ya, la última el pasado verano, pero aún mantenemos la ilusión por volver a conseguirlo y lograr que en otros lugares del mundo se repita la hazaña.

Si quieres participar, a continuación te dejamos cinco ideas:

  1. Tuitea sobre las bibliotecas durante el próximo 10 de agosto e incluye la etiqueta #biblioteca. Presta atención de escribir el hashtag en singular y sin errores tipográficos, porque si no tu esfuerzo no sumará.
  2. Si estás de vacaciones ese día, programa tus tuits con servicios como Hootsuite o TweetDeck.
  3. Algunos temas sobre los que puedes tuitear: cuál es tu biblioteca favorita, por qué te gustan o por qué crees que son necesarias para nuestra sociedad, servicios bibliotecarios, bibliografía, fotografías o curiosidades.
  4. Difunde la iniciativa entre tus amigos, en tus perfiles en redes sociales y entre los usuarios de tu biblioteca para que puedan participar.
  5. Ten en cuenta las reglas de Twitter para evitar que tu cuenta se vea bloqueadas.

Aunque tuitearemos a lo largo de todo el día, las horas en las que concentraremos nuestros esfuerzos serán las siguentes:

  • 08:00 y 12:00 h. Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua.
  • 09:00 y 13:00 h. Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú.
  • 09:30 y 13:30 h. Venezuela.
  • 10:00 y 14:00 h. Cuba, Bolivia, Chile, Estados Unidos (Washington), Paraguay, Puerto Rico, República Dominicana.
  • 11:00 y 15:00 h. Argentina, Brasil, Uruguay.
  • 15:00 y 19:00 h. España (Canarias), Portugal.
  • 16:00 y 20:00 h. España (Península).
  • Encontrarás más información sobre esta iniciativa y las anteriores convocatorias: 2009 | 2010 | 2011 | 2012 | 2013 | 2014 | 2015.

    ¿Te sumas al reto?

¿Nuevos modelos de cooperar, colaborar y compartir?

Desde hace décadas las bibliotecas han colaborado entre ellas para optimizar recursos, aunar esfuerzos, compartir experiencias etc.. que con el tiempo se han formalizado en redes, consorcios, asociaciones, etc.. como REBIUN la Red de Bibliotecas Universitarias Españolas, el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Catalunya (CBUC) que actualmente está integrado en el Consorcio de Servicios Universitarios de Catalunya (CSUC) o a más alto nivel como puede ser LIBER la Ligue des Bibliothèques Européennes de Recherche u OCLC.

Uno participa o ha participado en diferentes grupos de trabajo especialmente en las dos primeras entidades y sin desmerecer la utilidad y las ventajas de este tipo de entidades, en general se quedan en el nivel de direcciones y técnicos con poca influencia de los “front office” de las bibliotecas que finalmente tienen que implementar los proyectos acordados.

Pero en  los últimos diez días hemos vivido tres experiencias ligeramente diferentes a las dinámicas de esas macroentidades mencionadas.  

Por un lado el segundo encuentro entre equipos de las bibliotecas con perfil politécnico lease las bibliotecas de las universidades politécnicas de Madrid, Valencia, Cartagena y Catalunya. La idea surge a partir del proyecto UP4, una alianza entre las cuatro universidades para entablar acciones conjuntas en materia de docencia, investigación,
transferencia del conocimiento e innovación. 

El planteamiento de las bibliotecas de estas cuatro instituciones fue,  ¿Si lo hacen los de “arriba”,  porque no las bibliotecas? Pues nada, un sondeo aprovechando la última asamblea de REBIUN, unos e-mail más alguna llamada y manos a la obra.   

Mañana intensa en donde cada institución presentó sus proyectos más relevantes, además de tratar aspectos que nos inquietan y cómo los podemos afrontar, acordando algunos proyectos a desarrollar conjuntamente.

Se mostraron iniciativas, algunas de las cuales se presentarán en el próximo Workshop de REBIUN   como la geolocalización de la producción científica, mapas de la ciencia, plataformas de préstamo de e-books, como incorporar los materiales de las editoriales, la gestión de datos de investigación, cómo se gestiona el flujo de trabajo entre los CRIS y los repositorios,  el autopréstamo de portátiles. UP4

Todo un conjunto de temas en los que alguna de las bibliotecas está trabajando, otras ya lo hacen pero tienen inputs para mejorar o bien iniciativas para afrontar conjuntamente. Mención especial merece los costes que supone para cada una de las bibliotecas los productos digitales que suscriben: la diversidad de tarifas es sorprendente y  requieren de una normalización, No digo precios, pero algunas diferencias eran de escándalo y aquí hay tarea😉

…. Y  seguimos: 24 horas más tarde celebramos un encuentro conjunto entre los equipos y directores/as de las bibliotecas de la Universidad de Barcelona (UB) y la de Politècnica de Catalunya  (UPC).

Contextualicemos primero: la zona universitaria de Barcelona debe ser una  de las áreas con mayor densidad de bibliotecas académicas. En poco más de un kilómetro cuadrado,  además de los servicios técnicos, hay siete bibliotecas de la UB y cinco de la UPC y resulta que salvo alguna excepción los responsables de la UB no conocen a los de la UPC y viceversa. UB_UPC

Pues la idea del encuentro es empezar a recortar ese “gap” entre bibliotecas que realizan actividades similares y que nunca habían hablado entre ellas cuando en algún caso les separa un semáforo o menos.

Tras una breve presentación se generaron un sinfín de propuestas de colaboración que por votación se redujeron a seis que se concretaron gracias a diferentes grupos de trabajo y de las que durante el próximo curso desarrollaremos un par de ellas, además del compromiso de realizar el encuentro regularmente.  

Mis percepciones del encuentro más allá de las propuestas: la importancia de conocer al o la de la biblioteca de al lado, las conversaciones sobre temas terrenales que afectan  a las bibliotecas como el modo de gestionar el silencio, los hurtos, el esfuerzo mantener las instalaciones abiertas con recursos reducidos, la gestión de los fondos, el mobiliario, los conflictos etc… una pausa y buen café tuvo su efecto.  Y creo que como decía Rick Blaine (Bogart) a Louis Renault (Claude Rains) en Casablanca:  presiento que este es el comienzo de una gran amistad.

Y para finalizar la semana una reunión de seguimiento del  Proyecto LaboBiblioteques  otro ejemplo de buenas prácticas y colaboración en dónde están implicadas la redes de bibliotecas públicas de la Generalitat de Catalunya, de la Diputació de Barcelona, del Consorci de Biblioteques de l’Ajuntament de Barcelona y las bibliotecas de la Universidades de Girona, Barcelona, Oberta de Catalunya y Politècnica de Catalunya.

LaboBiblioteques es un espacio abierto de colaboración entre bibliotecas públicas y universitarias y con toda una serie de actuaciones y propuestas.   En este caso, lo relevante labono es la reunión de seguimiento, sino comprobar cómo va avanzando las diferentes actuaciones y especialmente  la completa autonomía de las diferentes bibliotecas para entablar proyectos basándose en la proximidad, en la temática  intereses, etc… y cada proyecto es completamente autónomo y que avanza al ritmo que acuerdan los responsables del proyecto.  También son temas muy pero muy terrenales como coordinarse en las aperturas en época de exámenes, el intercambio  temporal de lotes de libros o la formación en programación a usuarios de bibliotecas públicas entre otras actividades que se van cocinando.

Si has llegado hasta aquí, te debes estar preguntado el porqué de contar estas tres iniciativas, pues porque creo que estamos viviendo un nuevo modelo de colaboración. Me explico:

En estos casos considero relevante a diferencia de las asociaciones digamos formales como las mencionadas al inicio, que hemos logrado bajar algún escalón de lo podríamos definir “jerarquía bibliotecaria”. Ya no es tan macro o por “arriba” sino ya a nivel de biblioteca, completamente informal y como ya he mencionado anteriormente más terrenal y que implica pequeñas actuaciones y no grandes proyectos que a las “grandes asociaciones” por sus dinámicas es lógico que no contemplen.

Es probable que en una época de crisis a la que si le añadimos rápidos cambios tecnológicos que afectan a los modelos de aprendizaje y por extensión a las bibliotecas aparezca una filosofía basada en una fuerte colaboración desde abajo a casi coste cero y abierta a ideas y proyectos.  Probablemente puro instinto de supervivencia.

El futuro de los diferentes acuerdos ¿Quién lo sabe? pero va a depender de los que están en primera fila de las bibliotecas no de las cabezas pensantes.

Curiosamente cooperar, colaborar y compartir empiezan en CO,  otra característica es que también es low COst.

Si conoces experiencias similares, este puede ser un buen lugar para compartirlo 

…. y luego dicen que cuando finaliza la actividad académica, las bibliotecas vamos al ralentí. Leyenda urbana naturalmente😉

Los bibliotecarios académicos y el apoyo a la investigación

“Los bibliotecarios académicos y el apoyo a la investigación” es una colaboración de Antonio Luis Galán Gall, Director del área de bibliotecas de la Universidad de Castilla-La Mancha.

BUCCM_CuencaEstoy seguro de que nadie pone en duda la enorme evolución (¿revolución?) que las bibliotecas universitarias has desarrollado en las últimas décadas. Evolución en cuanto a su concepto (pensemos si no en la asunción no solo de modelo, sino también del término CRAI), en cuanto a las tareas que asumen, a sus objetivos y, muy en especial, en cuanto a sus servicios.
Si hacemos un somero repaso de los servicios ofrecidos por nuestras bibliotecas, de los años 90 a esta parte, nos encontramos con conceptos que a más de uno le hubieran parecido casi disparatados, y que hoy no sólo forman parte del quehacer cotidiano de los bibliotecarios, sino que, además, ocupan tal vez ya la mayor parte de nuestro tiempo, quizás porque otras tareas más “clásicas” han alcanzado unos elevadísimos niveles de automatización, con el consiguiente ahorro de costes y rentabilización del tiempo, al mismo tiempo que han surgido otras necesidades (o, tal vez, sólo se han hecho más evidentes).

La implantación de estos nuevos modelos ha contado con factores favorables, pero también adversos. Entre los que lo han facilitado están, como decíamos, el elevado nivel de automatización de algunas tareas, el modelo Bolonia de enseñanza/aprendizaje y la implicación institucional de las universidades, que han hecho de la biblioteca el verdadero epicentro de nuestras instituciones. Pero, por encima de lo anterior, la magnífica implicación de los profesionales y su enorme formación y preparación.

Esta formación, que comienza en las diversas facultades, y continúa a lo largo de la vida de la gran mayoría de nuestros profesionales, se debe tanto a la calidad que la enseñanza de la biblioteconomía y la documentación ha alcanzado en España, como al empeño de cada profesional por mantenerse formado, así como de las universidades por contar con los mejores profesionales. Otro factor, nada desdeñable, ha sido la cooperación entre bibliotecas y bibliotecarios, que toma forma, de modo muy especial, en la Red de Bibliotecas Universitarias (CRUE-REBIUN) o en cada uno de los consorcios existentes.
Así, las bibliotecas universitarias españolas cuentan con personas magníficamente preparadas para realizar las tareas más tradicionales de una biblioteca, pero también aquellas que se han incorporado a nuestra rutina en los últimos años: Alfabetización Informacional, marketing y difusión, evaluación de servicios y gestión de la calidad, responsabilidad social, apoyo a la docencia, y un larguísimo etcétera que no cabe aquí detallar.

Existe, sin embargo, un tipo de servicios que, aunque en algunas bibliotecas gozan de una larga tradición, están adquiriendo un auge que va a la par de la necesidad que universidades e investigadores tienen de hacerse visibles y competitivos: los servicios de apoyo a la investigación.

La investigación, como una de misiones fundamentales de la universidad, junto con la docencia, necesita de una serie de recursos que no se limitan a los concretos de cada proyecto o de cada campo del conocimiento científico. Recursos comunes e inherentes al hecho mismo de investigar, hacer visibles los resultados del trabajo realizado, y conseguir que, por diversos medios, ese resultado sea conocido y reconocido por la sociedad. Facilitar que esto sea posible, es también tarea de las bibliotecas.

Nunca es bueno partir de ejemplos, y si nos empeñáramos en acudir a alguno, tendríamos, sin salirnos del entorno REBIUN, al menos 60 o 70 casos válidos, por supuesto, cada uno con las limitaciones derivadas de su disponibilidad de recursos humanos y técnicos.  Es por eso por lo que no vamos a hablar de universidades o bibliotecas concretas, y nos limitaremos a enumerar, muy por encima, algunos de los servicios que, bajo este paraguas, se están ofreciendo a las comunidades universitarias y a las propias instituciones, tales como:

  • Apoyo para la evaluación de la actividad investigadora
  • Manejo de fuentes para la evaluación de la producción científica
  • Apoyo para la acreditación y la obtención de sexenios de los investigadores
  • Formación para el uso de recursos bibliográficos y herramientas
  • Formación y gestión de la Propiedad Intelectual
  • Normalización de firmas y de instituciones
  • Ayuda para publicar mejor, con más visibilidad y proyección
  • Gestión de la publicación en abierto
  • Realización de curriculum vitae normalizados
  • Y, por supuesto, estudios e informes bibliométricos que ayudan a que la universidad conozca mejor el impacto de la investigación de su personal, y de su posicionamiento en rankings universitarios, posibilitando su mejora.

Aunque resulte un tanto reiterativo, debo insistir: si esto es posible, con unos niveles de calidad además indudables, se debe, fundamentalmente, a los factores que ya hemos apuntado anteriormente:

–    Los profesionales que prestan sus servicios en las bibliotecas universitarias, son conscientes de la importancia que estos servicios tienen para su comunidad y, en consecuencia, su propia formación para gestionarlos. Es, precisamente, su vocación de servicio, lo que ha llevado a su implantación generalizada.

–    Las universidades, sabedoras también de la importancia de estos servicios, así como de todos aquellos que se prestan desde las bibliotecas, confían en su personal y lo apoyan con, entre otras cosas, importantísimas inversiones en formación continua (en ocasiones favorecida por asociaciones o incluso empresas especializadas).

–    La preparación previa con la que los profesionales llegan a sus puestos de trabajo, adquirida, en origen, en las facultades en las que estudian sus grados y master.

–    A la intensa labor de cooperación que existe entre bibliotecas, y que facilita el intercambio de ideas, de experiencias y de elementos formativos.

Los bibliotecarios académicos, universitarios en su inmensa mayoría, asumimos los retos que las nuevas necesidades de nuestras instituciones nos demandan, y lo hacemos con una enorme capacidad de innovación y de aprendizaje, adelantándonos, en la mayoría de las ocasiones, a que las propias universidades nos lo exijan. No se trata de crear necesidades, sino de anticiparnos a ellas y afrontarlas con enorme profesionalidad y dedicación.