La nube en el bolsillo, ¿una moda más?

nosotrosSin duda alguna uno de los temas más de moda esta temporada en el ambiente bibliotecario es el de la movilidad y el lema en boga podría ser el “Saca el teléfono en tu biblioteca” y en pequeño, pero muy importante, la apostilla “…pero en modo silencio, por favor :-)”.

El equipo completo de Biblioblog estuvo haciendo el ganso en Fesabid junto a otros colegas, (lo mejor de la feria… por dios, ¡cómo está la profesión!) explicando lo que entendemos por movilidad y qué creemos que puede aportar a nuestras bibliotecas el uso de un smartphone.

Las bibliotecas hemos perdido el monopolio del acceso a la información y nuestra oportunidad de ser útiles pasa por crear servicios centrados en los usuarios; ante la infoxicación las biblotecas podemos ofrecer una dieta a base de profesionales que filtren y seleccionen con criterio. Dentro de esa dieta encaja el escenario de movilidad actual; creo que debemos crear nuestras propias nubes, dotarlas de contenidos y meterlas en los bolsillos como un paso más en ese esfuerzo para acercarnos a nuestros usuarios.

La diferencia entre un divertimento tecnológico (qué bien nos lo pasamos jugando a magos con la realidad aumentada de Aurasma) y un servicio centrado en el usuario es la certeza de que gracias a la tecnología podemos imaginar y crear nuevos productos. Si no conseguimos que el juego se convierta en servicio la movilidad en nuestras bibliotecas quedará reducida a un exhibicionismo de cacharros con aire muy “in” que desaparecerá con el siguiente juguete. En Fesabid, más allá del punto gamberro, exhibicionista y friki del que hicimos gala intentamos explicar cómo la amplitud de la nube y la generalización de dispositivos móviles constantemente conectados a la red nos sitúa ante un escenario muy prometedor que cada cual puede aprovechar en función de sus necesidades.

Y de la misma manera que en 2006 hablar de 2.0 y biblioteca era explicar constántemente un “porqué” (que ahora, en 2011, se ha transformado en un “cómo” implantar) no tengo duda que ese aire de amigable condescendencia que el auditorio (la mayoría amigos) nos ofreció cuando sacábamos nuestros juguetes tornará en urgencia. Y creo que no tendremos que esperar 5 años 🙂

Realidad aumentada y patrimonio inmaterial: batallitas


Realidad no aumentada






La batalla de Somorrostro: vídeo de la exposición


Las nuevas tecnologías de la información están cambiando las formas de acceso a la cultura. La sociedad actual está mayoritariamente en internet y la brecha digital generacional se reduce año tras año. En 2010 la venta de smartphones superó a la de pcs. Se empieza a hablar de un estadio “post-pc” en el que el usuario cede el control de su máquina a cambio de facilidad de uso.

Trabajamos en espacios y con materiales llenos de información. Casi todos tenemos un teléfono móvil; en España 1 de cada 10 ciudadanos tiene un smartphone, en USA 1 de cada 4 teléfonos lo son  y la tendencia aumenta. También las posibilidades de transmitir información que ofrecen el cloud computing y esos nuevos dispositivos de bolsillo: códigos qr, acceso a las redes sociales, noticias, fotografías, lectores de libros y cómics, navegadores de realidad aumentada. Un gran abanico de posibilidades que podemos aprovechar para mejorar y enriquecer la transmisión de esa realidad que sustentan los documentos que manejamos, los objetos que exponemos…

Explicar lo que es la realidad virtual a un niño es muy fácil (basta decir PSP e Invizimal); explicárselo a un adulto es más complicado. Hay que ponerse más serio y empezar a hablar de navegadores web, capas de información superpuestas, aplicaciones para fijar POIs. Normalmente nos acercamos al hecho práctico desde el supuesto teórico.


Batalla de Somorrostro: un paseo por 1874 (realidad aumentada)

Batalla de Somorrostro: un paseo por 1874 (realidad aumentada)

Pero podemos invertir los términos y acercarnos al conocimiento teórico desde la práctica. Para hacernos una idea de las nuevas posibilidades podríamos enseñar un vídeo de una exposición sobre la Batalla de Somorrostro y compararlo con una capa de realidad aumentada sobre algo que existe pero no se puede ver (la misma batalla de Somorrostro en 1.874); mientras nos paseamos por un lugar el dispositivo móvil (smartphone) nos dice donde se encuentran, con respecto a la situación geoespacial que en cada momento ocupemos, los items relacionados con aquel episodio y nos ofrece todo tipo de información relacionada: imágenes, textos, vídeos…). El usuario no solo recibe información, también decide qué quiere obtener y si lo va a reutilizar o no. Es una nueva realidad que existe gracias a la tecnología y que nos ayuda a conservar y difundir nuestra memoria.


Por nuestras bibliotecas pasan muchas personas contando batallitas; aprovechemos para imaginar lo que nos cuentan mientras  grabamos lo que nos dicen. 🙂




Por favor, enciendan el móvil en la biblio

Se acaba de publicar el “Horizon Report 2011” en el que se apuntan algunas de las tendencias tecnológicas que nos van a cambiar las costumbres, (sí, también las bibliotecarias).

Al parecer, a corto plazo, toca cargarse las pilas con los móviles; tendremos que empezar a modificar la cartelería…

Para ir haciéndonos a la idea os dejamos con cosas que se pueden hacer con un teléfono y que una biblioteca debería saber…que existen.

Descargar un libro

Libro, Qr y memoria local


Uyy, casí se me olvida lo importante: ya queda menos para la #bibliocata ¿te animas?

Limitaciones de los dispositivos móviles, el vídeo

Como algunos me lo habéis preguntado, ahí va el vídeo que preparé para ilustrar mi comunicación en el V Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas. No pude proyectarlo durante la presentación de mi comunicación por problemas técnicos, así que la organización tuvo la gentileza de proyectarlo después, junto con el resto de los vídeos presentados en la convocatoria. En él se explican algunos de los problemas con que nos encontramos al acceder a la web desde determinados dispositivos móviles.

Utilidades de la web móvil para profesionales de la información

comunidad_iphone[Biblioblog] Tras el precedente sentado por anteriores comunidades de prácticas organizadas por SEDIC, llega este año una nueva comunidad, Utilidades de la web móvil para profesionales de la información, cuyo tema central es la web móvil. ¿Qué es eso de la web móvil? ¿Qué posibilidades ofrece? ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta para adaptar nuestros contenidos a los dispositivos móviles? ¿Cómo podemos los profesionales sacarle provecho? A estas y otras preguntas se responderá en esta actividad gratuita que tendrá lugar del 19 al 30 de abril.

Esta comunidad de prácticas se servirá, como en anteriores ocasiones, de un blog como plataforma principal para la publicación de la información por parte de los tutores. En esta ocasión he tenido la suerte de compartir esfuerzos con Isabel Fernández (documentalista/periodista y responsable de redes sociales de Portal Mayores), Charles McCathieNevile (Chief Standards Officer en Opera Software), Andrés Pérez (bibliotecario Responsable de Servicios en la Biblioteca Rector Gabriel Ferraté) y Tíscar Lara (Vicedecana de Cultura Digital en la Escuela de Organización Industrial). La comunidad cuenta con el imprescindible apoyo del Grupo Web 2.0 de SEDIC, organizador de la actividad, y de Julio Igualador y Rosi, encargados de que la parte técnica funcione, así como de todo el equipo de SEDIC.

Para participar en el blog será necesario inscribirse (a través de este formulario de inscripción), aunque los contenidos serán abiertos. Podrás encontrar más información en la web de SEDIC y seguirnos también a través de Facebook y Twitter.

17 reglas de oro para mantener la seguridad en las redes sociales móviles

informe_enisa1[Biblioblog] La Agencia Europea de Redes y Seguridad de la Información (ENISA) acaba de hacer público un informe en el que advierte a los ciudadanos europeos en cuanto a la seguridad de sus datos en las redes sociales móviles. El texto, disponible en PDF,  identifica los principales riesgos y amenazas de las redes sociales móviles (suplantación de identidad,  propagación de malware, riesgos para la reputación, robo o pérdida del móvil, seguimiento de la posición del usuario y uso incorrecto de los datos) y explica los derechos de protección de datos que acogen a los europeos y relata una lista de 17 reglas de oro que merece la pena leer detenidamente:

  1. Considera cuidadosamente qué imágenes, vídeos e información eliges publicar.
  2. Nunca pongas información delicada en tu perfil, como dirección, fecha de nacimiento o datos financieros.
  3. El uso de un seudónimo puede proteger tu identidad y privacidad.
  4. No aceptes peticiones de amistad de alguien que no conozcas, se selectivo.
  5. Verifica todos tus contactos: asegúrate de que son quienes dicen ser.
  6. Cuando te unas a una red social, emplea tu dirección personal de correo electrónico, y no la de tu trabajo.
  7. Se cuidadoso con la forma en que representes a tu empresa u organización en línea.
  8. No mezcles tus contactos personales con los laborales.
  9. No dejes a nadie ver tu perfil o información personal sin consentimiento.
  10. No dejes descuidado tu teléfono móvil.
  11. No guardes tus claves de acceso en tu móvil.
  12. Usa las opciones de seguridad de tu teléfono móvil.
  13. Te cuidado con lo que publicas sobre los demás.
  14. Lee atenta y completamente la política de privacidad y las condiciones de uso de las redes sociales que elijas.
  15. Emplea las opciones de privacidad.
  16. Se cuidadoso al usar tu teléfono móvil y estate pendiente de dónde lo dejas.
  17. Desactiva los servicios basados en la localización cuando no los uses.

¿Cuántas de estas reglas de oro cumples?



La biblioteca en la palma de la mano

[Biblioblog] Hace un par de semanas le prometí a mi vecino de blog Dídac Margaix una réplica a su post El OPAC en la palma de la mano, así que vamos a ello. En junio tuvo lugar en Vancouver la Second Internacional m-Libraries Conference. Una de las comunicaciones allí presentadas estudiaba la existencia de servicios accesibles desde dispositivos móviles en las bibliotecas de las universidades españolas, lleva por título M-libraries in an m-University: changing models (documento a texto completo), y la firman Dora Pérez y Pep Torn, de la UOC. Aunque hayan pasado unos meses desde su publicación, los resultados pueden ser interesantes. El estudio que presenta está basado en una encuesta a las bibliotecas de todas las universidades españolas, un total de 71, de las cuales respondieron 63. De esas 63, el 28,6% ofrecen acceso a servicios a través del móvil, el resto no. Además, 18 bibliotecas de esas 63 respondieron que estaban planeando implantar algún servicio de este tipo, 12 de las cuales no ofrecía aún ningún servicio. En definitiva: el 47,6% de las bibliotecas universitarias españolas ha implantado o va a implantar algún servicio a través del móvil.

la biblioteca en el móvil

Biblioteca Rector Gabriel Ferraté, UPC

En cuanto al tipo de servicios prestados triunfaban, entre aquellas bibliotecas que ya se habían puesto en marcha, servicios relacionados con el préstamo (renovaciones, reservas…). Los servicios de información ocupaban el segundo puesto, seguidos del acceso al OPAC vía móvil, que sólo ofrecen 6 bibliotecas universitarias, mientras que otras 5 estaban trabajando en ello. Finalmente, sólo una biblioteca ofrecía en ese momento acceso a textos electrónicos.

¿A qué viene todo esto? Creo que el estudio de Dora Pérez y Pep Torn puede responder a algunas de las preguntas que lanzaba Dídac, siempre en el ámbito de las bibliotecas universitarias, claro. Sin duda, todas estas bibliotecas que están emprendiendo proyectos de movilidad creen que no es necesario esperar más. Como usuaria de servicios de internet móvil consulto sólo aquellas páginas que me interesan y que además son accesibles, el resto no. Es decir, si no ofreces un servicio, lógicamente no lo va a emplear nadie. Otra cosa diferente es que hayamos hecho un estudio de usuarios del que se desprende que nuestros usuarios no emplean internet móvil, o que nos hayamos formado una opinión de su perfil partiendo de la experiencia, algo que no nos garantiza que no nos equivoquemos. Al post de Dídac añado un par de preguntas más: ¿qué número de usuarios debemos considerar “suficiente” para implantar un nuevo servicio? ¿Qué hay de los dispositivos móviles en el ámbito de las bibliotecas públicas?

Por último, una aclaración para evitar malentendidos: con todo esto no quiero decir que nos tengamos que aventurar a implantar nuevos servicios sin ningún criterio, deberíamos tener claro que antes que nada debemos estudiar objetivamente su viabilidad, y tampoco que todas las bibliotecas tengan que adaptar todos sus contenidos a dispositivos móviles.