Acerca de Natalia Arroyo

Bibliotecaria en la Universidad de Navarra. Miembro del Grupo ThinkEPI. Especialista en tecnología móvil y medios sociales en bibliotecas.

Siete alternativas a Pinterest

Imagen de mkhmarketing compartida bajo licencia CC by 2.0.

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Como ya contamos en este blog en su día, solo quienes tienen una cuenta de usuario en Pinterest pueden ver los contenidos que otros publican, mientras que en otras redes sociales quien comparte los contenidos decide si hacerlos públicos o no. Esto constituye un inconveniente para algunas bibliotecas, cuyos usuarios demandan que los contenidos estén en plataformas abiertas. Aunque se puede entrar en Pinterest con los datos de nuestro perfil en Facebook y se tarda apenas un minuto, algunos usuarios pueden no estar dispuestos a crear una cuenta en Pinterest.

Por otra parte, todo depende de lo que se quiera hacer en Pinterest: si se desea utilizarlo para buscar la inspiración o conectar con personas interesadas en un tema, seguirá siendo una plataforma válida. Pero si se utiliza para realizar selecciones de lecturas, ésta puede ser una importante limitación que nos lleve a buscar otras alternativas.

A continuación se analizan algunas alternativas a Pinterest, con sus ventajas e inconvenientes:

  1. Si lo que quieres es simplemente publicar una colección de imágenes, Flickr es una buena alternativa. Es un servicio que muchas bibliotecas utilizan desde hace tiempo.
  2. Las nuevas colecciones de Google son muy similares a Pinterest en cuanto al concepto y la visualización. Además de imágenes se pueden compartir vídeos y textos, por lo que son idóneas para la curación de contenidos. Sin embargo, el diseño de Pinterest sigue siendo muy superior y también su viralidad.
  3. Tumblr, el servicio para crear blogs visuales. La diferencia de Tumblr frente a Pinterest es que los contenidos se visualizan como en un blog, uno a uno, mostrando los últimos publicados en primer lugar, mientras que en Pinterest se ven varios a la vez.
  4. Crear tu propio Pinterest es otra opción. Si montas un blog propio, en WordPress encontrarás unos cuantos temas para que tu blog tenga la misma apariencia de Pinterest (PinBin, Gridsby, Careta o Stacker Lite son algunos de ellos). También en Blogger encontrarás algunas similares. Sin embargo, esta opción no te proporciona el nivel de visibilidad de Pinterest, que cuenta con un gran número de usuarios y que potencia la viralidad de las publicaciones.
  5. Existen multitud de servicios similares a Pinterest, como Weheartit. Sin embargo, el diseño de Pinterest es insuperable frente a cualquier otra alternativa de este tipo y también las posibilidades de viralidad y el número de usuarios.
  6. La aplicación para Facebook Pinterest Page App de Woobox muestra los tableros y los pines que has publicado en un perfil de Pinterest sin necesidad de tener una cuenta. Previamente hay que conectar esta aplicación con un tablero o una cuenta de Pinterest. Esta opción tampoco es perfecta y solo permite visualizar a través de ella tableros, pero no cada uno de los pines de forma individual. En el Facebook de Canal Lector y de El profesional de la información puedes verla en acción. Si eres de los que no se resignan a renunciar a Pinterest, ésta puede ser una forma de salvar la limitación de acceso.
  7. Netvibes es la opción que propone la Biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid para publicar selecciones de lecturas y películas, según explicó Paco López en el grupo Bibliotecarios Pinteresantes.

Desde mi punto de vista, Pinterest sigue siendo la mejor alternativa a todas las anteriores, excepto por la limitación de la que hemos hablado al comienzo: su diseño es insuperable, fomenta la viralidad y es uno de los medios sociales más populares.

¿Conoces alguna alternativa más a Pinterest?

Hacia un ecosistema móvil en bibliotecas

Ecosistema móvil en bibliotecas

Con el tiempo utilizamos la tecnología móvil para más tareas en nuestra vida cotidiana. Comenzamos llamando por teléfono y enviando SMS y ahora consultamos internet, descargamos aplicaciones, tomamos fotografías y vídeos, leemos y muchas más cosas. Dos tareas que desde hace unos meses he comenzado a realizar desde mi smartphone son llevar los billetes de tren o de avión y monitorizar mi ejercicio físico diario.

En las bibliotecas sucede lo mismo: con las nuevas funciones de la tecnología móvil se abre la oportunidad de utilizar los dispositivos móviles cada vez para más tareas, tanto para los usuarios como en los procesos internos. En este sentido, se han producido recientemente algunas novedades:

  • En el mes de abril Innovative Interfaces lanzaba la app para iPhone Worklists, que se integra con Sierra y permite realizar listas para facilitar el trabajo técnico.
  • Las empresas Capira y Bluu Technologies ofertan servicios para la implementación de beacons en bibliotecas. Estos beacons se utilizan para enviar notificaciones a los usuarios que se acercan físicamente a los lugares en los que están situados.
  • WhatsApp, una app nativa móvil, se incorpora en los canales de comunicación con la biblioteca. La Biblioteca Universitaria de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto en marcha un servicio, según explicó recientemente en Iwetel Mariló Orihuela.
  • Llevar el carné de la biblioteca en el móvil, algo de lo que hablé en una nota ThinkEPI publicada el pasado año. Esta es una de las funciones que incorpora la app BibliotequesXBM, de la Xarxa de Biblioteques Municipals de la Diputació de Barcelona.
  • La tecnología móvil impacta incluso en los espacios físicos y en los entornos de trabajo, que se adaptan a los nuevos servicios. Sobre ello hablaban ayer precisamente en Library Journal.

Por todo ello se hace necesario comenzar a pensar en la tecnología móvil como un ecosistema en el que todo está relacionado y que se extiende a todos los ámbitos de la biblioteca.

Esta es la principal idea que quise transmitir durante la presentación de los Informes ThinkEPI de Documentación y Comunicación, en la que participé junto con Goloria Pérez Salmerón, Xavier Agenjo, Pablo Lara y Remedios Melero y que coordinaron Tomas Baiget e Isabel Olea durante las XIV Jornadas Españolas de Documentación (Fesabid 2015).

Nueve de cada diez internautas utilizan el teléfono móvil para acceder a internet en España

Imagen de James Theophane compartida bajo licencia CC by 2.0.

Imagen de James Theophane compartida bajo licencia CC by 2.0.

El smartphone es el dispositivo que más gente utiliza para conectarse a internet en España. Según los datos recién publicados de la Encuesta AIMC a usuarios de internet, el 91,8% de los internautas se conectó a internet desde un teléfono móvil en 2014. Además, quienes utilizan el móvil lo hacen cada vez con mayor frecuencia, durante más tiempo y para más cosas. El uso de tabletas también sigue creciendo: más de la mitad de los internautas las utiliza para conectarse a internet (54,%). El smartphone es el principal dispositivo de acceso a internet para el 23,4% de los internautas, quizás porque hay quienes han comenzado a utilizarlo por primera vez desde el móvil. El ordenador de sobremesa sigue siendo el equipamiento principal para el 38,4% de los internautas, seguido del ordenador portátil (31,3%), pero ambos pierden peso respecto a años anteriores. En esta 17ª edición de la Encuesta se han incluido nuevas preguntas sobre el uso de apps y de otras utilidades de los dispositivos móviles. Los datos revelan que el 61,2% de quienes se conectan a internet desde un smartphone utiliza apps varias veces al día y el 18,0% todos o casi todos los días. Ocho de cada diez usuarios de smartphones utilizan la geolocalización. El uso más habitual consiste en obtener la ruta para llegar a un sitio (69,3%). ¿No crees que va siendo hora de que tu biblioteca se vea bien desde la pantalla de un smartphone? ¿No te parece que es el momento para comenzar a poner en marcha servicios para los usuarios de dispositivos móviles? Actualización 16/03/2015. El título original, Nueve de cada diez personas acceden a internet desde el móvil en España, ha sido modificado por el actual. Gracias a Santiago Martín por sus observaciones. 

Quiero que mis contenidos en Pinterest sean públicos

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Recientemente Pinterest ha restringido el acceso a los contenidos que sus usuarios publicamos: ahora quien quiera ver las imágenes que mi biblioteca comparte debe estar registrado, como reportaba a finales de octubre Eva Iradier en el grupo Bibliotecarios Pinteresantes.

Es cierto que registrarse es sencillo y que puede hacerse a través de una cuenta de Facebook, que mucha gente ya tiene. Pero este cambio choca frontalmente con la filosofía de las bibliotecas, que permiten el acceso libre e igualitario a la información, sin condiciones.

Las redes sociales más populares dejan al usuario la opción de compartir o no públicamente sus contenidos: en Twitter y en Facebook cada uno decide quién puede ver sus publicaciones.

En España y Latinoamérica sumamos 648 bibliotecas en Pinterest, según los datos de Carolina De Volder y Valeria Isabel Carrizo. Y me consta que bibliotecarios somos muchos más. Podemos quedarnos de brazos cruzados o podemos pedir a Pinterest que cambie esta política. Yo escojo la segunda opción.

Por eso os propongo que solicitéis a Pinterest que nuestros contenidos sean públicos otra vez. A continuación os dejo un mensaje que podéis utilizar, modificar y compartir. Se puede enviar a través de este formulario. Y si conseguimos que el mensaje circule en Twitter y Facebook para que a otras personas les llegue el mensaje, mejor.

Quiero que mis contenidos en Pinterest sean públicos 

Formo parte de la comunidad bibliotecaria en España y me encanta Pinterest. Para mí es una estupenda herramienta para ayudar a descubrir a nuestros usuarios las últimas novedades literarias y seleccionar para ellos recursos de información.

Hay 650 bibliotecas de España y Latinoamérica en Pinterest y somos muchos más los bibliotecarios con cuenta propia. En otros países también hay comunidades significativas de bibliotecas en Pinterest.

Pero recientemente he descubierto que quienes visitan mis tableros deben estar registrados para ver sus contenidos. Por ello, en el último mes varias bibliotecas han comenzado a recibir consultas de sus usuarios porque no podían acceder a los tableros que les recomiendan.

Las bibliotecas siempre hemos trabajado para ofrecer acceso público a la información a todos los ciudadanos, sin ninguna condición, y queremos seguir haciéndolo como hasta ahora.

Por eso solicito tener la opción de que mis contenidos en Pinterest sean públicos otra vez, sin que nadie tenga que registrarse para disfrutar de ellos.

También podéis dejar el mensaje a Pinterest en sus cuentas de Facebook y de Twitter, donde podemos utilizar la etiqueta #PinterestPúblico junto con la mención @pinterest. Las cuentas oficiales de Pinterest son las que aparecen en los dos enlaces anteriores; hay que estar atentos de no enviar el mensaje a blogs u otras cuentas no oficiales, porque no servirá de nada.

Primer balance de la #biblioteca

#bibliotecaUn año más hemos conseguido que la biblioteca sea trending topic en España. Nos ha costado un poco más que en la pasada edición, que llegó por la mañana, y el logro ha sido efímero: se ha podido ver a partir de las 20:30 (hora española peninsular) y después ha ido apareciendo de forma intermitente. En esta ocasión los compañeros de parrilla han sido Casillas, Pasión de Gavilanes y Gibraltar.

Parece ser que en otros países no se ha conseguido aún, a pesar de los esfuerzos de los compañeros de México, Argentina, Chile, Perú o Ecuador, entre muchos otros. Ellos aún tienen tiempo a lo largo del día. En esta ocasión hemos contado con el apoyo de IFLA Latinoamérica (@IFLALAC), Laurie Bridges (@imlaurie) y la American Libraries Association, ALA (@ALA_en_espanol) y de muchas otras personas e instituciones de todo el mundo.

 

 

Lo más emocionante de esta jornada es ver en el mapa cómo se habla de la #biblioteca en todo el mundo, desde Estados Unidos (gracias a Laurie Bridges por enviarme el mapa).

Así se veía el mundo a las 21:30 (hora española) gracias a Trendsmap.

Así se veía el mundo a las 21:30 (hora española) gracias a Trendsmap. Vía @imlaurie.

Según los datos que muestra en estos momentos (21:35 h.) Topsy, durante el último día se han enviado 19.130 tuits con la etiqueta biblioteca. Son solo datos provisionales, pero ya permiten tener una idea de la magnitud del evento.

Actualización: Topsy contabiliza 20.726 tuits durante el último día (datos recogidos a las 7:45 del 12 de agosto), mientras que en la pasada edición fueron 30.913 tuits. Estos 10.000 tuits menos parecen ser la razón por la que haya sido más costoso posicionar a la #biblioteca entre los trending topics. 

Los picos con mayor acción han sido las 16:00 y las 20:00 horas, como se puede ver en el siguiente gráfico de Hashtags.org. Ha sido durante el segundo pico, con menos tuits, cuando se ha conseguido el Trending topics, y no durante el primero.

Evolución de la etiqueta #biblioteca durante el día 11 de agosto. Fuente: Hashtags.org.

Evolución de la etiqueta #biblioteca durante el día 11 de agosto. El mayor pico se registra a las 16:00, hora Española. Fuente: Hashtags.org.

La anécdota de este año ha sido que algunos han confundido #biblioteca con #biblioteta. Como señalaba @enriquemuriel, el texto productivo jugaba malas pasadas y sugería esta etiqueta.

Me gustaría recordar, como ya lo ha hecho previamente mi compañero de blog @Ferjur, que el reto de la #biblioteca no está solo en conseguir el trending topic, sino sobre todo en pasarlo bien, tener la oportunidad de conversar con otros colegas y sentirse parte de un proyecto común.

El 11 de agosto celebramos la #biblioteca

#biblioteca

El próximo lunes 11 de agosto estaremos tuiteando con el hashtag #biblioteca por sexto año consecutivo, siguiendo la propuesta de Jordi Serrano. Aunque tuitearemos durante todo el día, la hora de referencia para unir todas nuestras fuerzas serán las 16:00 en Madrid, las 9:00 en México DF, las 10:00 en Santiago de Chile y las 11:00 en Buenos Aires (aquí puedes consultar los horarios en otros lugares del mundo).

Tras las cinco ediciones anteriores y gracias a una casualidad (Diego Ariel Vega recopila toda la historia), los bibliotecarios de todo el mundo hemos demostrado que somos capaces de conseguir un objetivo común, situar a la biblioteca en los puestos más visibles de la sociedad. Como dice Verónica Juárez, es una misión cumplida pero nunca terminada. Ahora ya sabemos que podemos hacerlo, así que debemos comenzar a marcarnos nuevos retos.

Por eso te proponemos como uno de los temas para tuitear cuáles son los retos a los que se enfrentan las bibliotecas. Todo el mundo te estará escuchando. También puedes contar cómo es tu biblioteca, enviar fotografías y recordar por qué las bibliotecas son importantes. Da tu opinión sobre los problemas a los que se enfrentan las bibliotecas ―por ejemplo, en España acaba de legislarse el préstamo de pago― y por qué son necesarias también en la era digital. Cuéntanos cuáles son los servicios que se ofrecen en tu biblioteca favorita, anécdotas que te han sucedido, cuáles son tus lecturas favoritas y todo aquello que se te ocurra.

No olvides invitar a tus usuarios a participar, porque de ellos y para ellos son, al fin y al cabo, las bibliotecas. Convócales a través de tu cuenta de Twitter o Facebook, de tu blog, poniendo carteles en los espacios de la biblioteca o de la manera que consideres más oportuna.

Como decía José Antonio Merlo el pasado año, «el Día de la #biblioteca es una iniciativa internacional que quiere reivindicar el papel esencial de la biblioteca en la sociedad.» Trabajemos por que la #biblioteca esté en los puestos más visibles de la sociedad durante todo el año. Porque un mundo con bibliotecas es mucho mejor.

Convocatorias anteriores: 2009 | 2010 | 2011 | 2012 | 2013

Por qué las bibliotecas deberían estar pensando en visualización de la información

Imagen de André Hofmeister compartida bajo licencia CC BY-SA 2.0.

Imagen de André Hofmeister compartida bajo licencia CC BY-SA 2.0.

No es un estereotipo, sino una realidad: a los bibliotecarios —con excepciones que confirman la regla— les producen alergia los datos, las estadísticas, los números y los indicadores. Se masca desde los años de facultad, en que se percibe un verdadero pánico a cualquier formulita que se cuela en los apuntes, y se acrecienta al escuchar las conversaciones de los colegas de profesión sobre la inutilidad de los datos, porque todo bibliotecario ya sabe lo que pasa en su biblioteca y no necesita más.

Pero resulta que ahora, más que nunca, los datos son imprescindibles para conocer y denunciar lo que está sucediendo en estos años de azote de la crisis (aceptamos pulpo como animal de compañía). Mostrarlos de forma que sean fáciles de entender y conseguir que revelen tendencias es más necesario que nunca.

De un tiempo a esta parte las bibliotecas han asumido la necesidad de contar lo que hacen y de conectar con los usuarios en los medios sociales. Está claro que Facebook, Twitter y otros medios son sociales, pero a menudo se nos pasa por alto que también son visuales y que cada vez es más importante saber contar a través de imágenes para llegar a más. Una muestra de ello es la proliferación de infografías en los últimos años.

Con los formatos electrónicos las bibliotecas pueden conocer mejor el comportamiento de sus usuarios gracias a la gran cantidad de datos que se pueden obtener, tal y como indican Torres-Salinas, Jiménez-Contreras y Robinson-García en un artículo publicado en el número de El profesional de la información sobre visualización de la información. La utilidad de esos datos y el aprovechamiento que de ellos se haga dependerá en gran medida de su análisis y de cómo se presenten esos datos a los propios bibliotecarios.

Todos tenemos un dispositivo de lectura: el teléfono móvil

cabecera3Los lectores de libros electrónicos están destinados a ser un producto de nicho. Es lo que contaba Todd Wasserman en Mashable hace unos días, y la noticia está replicándose hasta percibirse como una verdad absoluta. A pesar de lo que a nosotros, gente del libro, pueda parecerno, los eReaders nunca han sido dispositivos populares y lo que contaba ayer Mashable no es más que la afirmación de una realidad.

Una muestra del desinterés de la industria es que los grandes fabricantes de dispositivos de lectura se están dirigiendo a otros negocios, contaba Wasserman: Amazon ya ha anunciado su smartphone, el Fire Phone, y Barnes & Noble externalizará la división del Nook. Y es que son ya varios los medios que han advertido de la falta de innovación en el sector del eReader y de la desaceleración en las ventas, que en 2012 cayeron un 28%, según IDC, y se espera que sigan bajando.

No se trata de que los eReaders vayan a desaparecer, sino más bien que quedarán en nicho de mercado muy concreto, el de los grandes lectores. Y es el smartphone quien está destinado a ocupar un papel importante como dispositivo lector, asegura Wassman, por delante de la tableta. Desde luego, el eReader y las tabletas son más cómodos para leer que un smartphone, pero sólo los lectores intensivos parecen estar dispuestos a adquirir un dispositivo dedicado exclusivamente a ello. El resto de los mortales prefiere leer en el mismo dispositivo que utiliza para todo lo demás ―escuchar música, llamar por teléfono, tomar fotografías y grabar vídeos, actualizar el perfil de Facebook o consultar la predicción del tiempo, entre muchos otros― y que ya tienen, y suele ser un smartphone.

Nos cuesta pensar en el smartphone como un dispositivo de lectura, también de lectura de libros, pero no es nada descabellado: los formatos de libros electrónicos como el ePub o el .mobi de Kindle se adaptan a cualquier pantalla y éstas son cada vez más grandes. Cada vez hay más datos que revelan que en los smartphones también se lee: un informe de Pew Internet descubrió que el 29% de los lectores de libros electrónicos los leyó desde su teléfono móvil. Y un reciente estudio de la Unesco, realizado en países en vías de desarrollo, expone que quienes leían en el smartphone lo hacían sobre todo porque siempre lo llevaban consigo (67%) o por ser más barato (13%) y sólo un 9% lo escogía por ser el único soporte disponible para ellos.

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Fuente: Hábitos de lectura en compra de libros en España, 2012.

El último barómetro de lectura y compra de libros en España, correspondiente a 2012 (pdf), ya mostraba que la lectura era más frecuente en el móvil que en el eReader. Aunque estos datos se refieren a lectura en general, incluyendo, revistas, blogs, libros y otros formatos, la diferencia en la lectura de libros desde el smartphone y el eReader no es tan grande como cabría parecer: el 4,6% de los encuestados leía entonces libros en el móvil y el 6,3 lo hacía en un eReader. Cabe esperar que en los dos últimos años estos datos hayan evolucionado.

Quizás sea hora de empezar a pensar en contar a nuestros usuarios las utilidades para la lectura de los smartphones que llevan en el bolsillo, casi todos tienen uno.

Piketty, la desigualdad económica y el papel de la biblioteca en la era digital

Llevo varios días leyendo en la prensa sobre el libro de Piketty, El capital en el siglo XXI, que defiende la tesis de que «la desigualdad económica es un efecto inevitable del capitalismo y que, si no se combate vigorosamente, la inequidad seguirá aumentando hasta llegar a niveles que socavan la democracia y la estabilidad económica», en palabras de Moisés Naim. Desde que estallara la crisis económica hemos visto en nuestro entorno más cercano cómo esa desigualdad ha ideo creciendo, por lo que la teoría de Piketty nos resulta evidente, sean o no ciertas las acusaciones de manipulación de datos que se han vertido sobre su obra.

La creciente desigualdad económica es un aspecto de especial relevancia para las bibliotecas públicas, que siempre han trabajado, y lo siguen haciendo, por acortar esa brecha económica y también la digital. Por eso las bibliotecas son ahora más necesarias que nunca y prescindir de ellas, como está sucediendo en algunos países, significaría un aumento de la desigualdad.

Las bibliotecas no son menos necesarias ante el avance de lo digital, sino que siguen siendo imprescindibles en la lucha contra la desigualdad. Esta es la idea con la que comienza Andrew Roskill, director ejecutivo de BiblioLabs, su charla en TEDx Charleston. En poco más de once minutos Roskill explica su teoría sobre por qué existe una gran diferencia entre el número de estadounidenses que considera importantes las bibliotecas (el 95%, según los datos de Pew Internet) y el porcentaje de población que las usa (52%).

¿Por qué la gente no utiliza los servicios de las bibliotecas, aunque crea que son importantes? Porque son complicadas. Esa es la respuesta de Roskill, para quien los sitios web de las bibliotecas son mucho más complicados que los de Google, Amazon o Apple. ¿Por qué hay mucha más gente que compra libros electrónicos en Amazon que libros impresos y, sin embargo, no se prestan más libros electrónicos en bibliotecas, a pesar de ser gratuitos?, se pregunta. Son cinco los puntos que Roskill recomienda a las bibliotecas:

  1. Enfocarse hacia los dispositivos móviles, que cada vez utiliza más gente.
  2. Hacer los sitios web más fáciles de usar, elegantes y de forma que enganchen.
  3. Atención al contenido: lo que la gente busca son best sellers, ¿por qué no dárselos?
  4. Curation, selección de contenidos y su puesta en contexto.
  5. Presencia física, que sigue siendo una ventaja competitiva también en el entorno digital.

En definitiva, las bibliotecas deben pensar como un negocio si quieren seguir tendiendo puentes que acorten la brecha económica y digital.

Menos presupuesto y más demanda de servicios en las bibliotecas públicas

bp2Se señalan a continuación algunos de los datos más representativos publicados en el artículo Efectos de la crisis económica en las bibliotecas españolas, que forma parte del último número de El profesional de la información y cuyos autores somos Hilario Hernández y yo misma. Aunque el artículo hace referencia al conjunto de las bibliotecas, se han extraído datos correspondientes a las bibliotecas públicas, que en 2012 representan el 62,9% del total.

  • El gasto en adquisiciones se ha reducido un 35,9% entre 2008 y 2012 y es el que más está notando los efectos de la crisis. Las adquisiciones que más se han reducido son los documentos audiovisuales, sonoros y electrónicos, que acumulan un 43,6% de descenso entre 2008 y 2012. Pero también se observa una importante reducción en las altas de libros, que suponen una tercera parte menos de las registradas en 2008.
  • En 2012 las bibliotecas públicas registran 594 empleados menos que en 2010. La media de empleados por cada punto de servicio se reduce a 1,91, habiendo estado en 2,5 en 2008. Así, se retrocede a niveles de 2002, cuando era de 2,0.
  • La demanda de los servicios bibliotecarios no ha dejado de crecer en la última década, incluso se ha acentuado durante los años en que se produce la crisis económica, a partir de 2008. Las bibliotecas públicas han registrado un importante incremento del número de visitas, que entre 2008 y 2012 han aumentado en un 20,5%. Entre 2002 y 2012 el número de inscritos casi se ha duplicado, pasando de 8,2 a 15,6 millones.
  • Sin embargo, los niveles de préstamo se han estancado en 2012 debido a la desactualización de las colecciones y al cambio de hábitos de consumo de contenidos. En 2012 se prestaron 56,6 millones de documentos, un 6,1% menos con respecto al dato de 2010. Ese descenso se debe especialmente a los audiovisuales, a los documentos sonoros, a las publicaciones periódicas y a otros documentos, mientras que el préstamo de libros mantiene casi en el mismo valor de 2010, con un ligero ascenso.
  • Esta evolución se explica por los cambios en los hábitos de consumo de música, en los que los soportes físicos han sido sustituidos por el acceso y descargas a través de internet. En 2012 aún no se ha incorporado el préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas españolas, salvo algunas excepciones.

Por cortesía de la revista El profesional de la información, el artículo del que se han extraído estos datos estará disponible en acceso abierto durante un tiempo limitado.