La segunda oportunidad (la gestión del ahora III)

msthematics¿También te pones nerviosa cuando se te acumulan los usuarios en el mostrador? Los que trabajamos en solitario pasamos en un instante de la soledad más absoluta a estar desbordados durante diez minutos por personas que han decidido que, por ejemplo, cuando has decidido ir a tomar el café (sí, confieso, todos los días) es un buen momento para solicitar un préstamo, pedir ayuda para imprimir un documento o interesarse por un libro del que han oído hablar pero que no encuentran en ninguna parte.

El préstamo y la impresión son demandas rutinarias que exigen tiempo pero no reflexión; si todo va bien (conexión a internet mediante) en cinco minutos se libera de nuevo el mostrador. Pero cuando se trata de suministrar información, de buscar un dato, necesitamos un momento de pausa que a veces no tenemos. Cuántas veces no habremos hallado eso que nos demandaba el usuario cuando ya se ha ido (un libro que no encontramos por estar en la estantería equivocada, una referencia, …) o respondes apresuradamente y te quedas con esa sensación de “tendría que haberle comentado esto”.

Hace poco, instantes antes de cerrar la biblioteca, me preguntaron por un libro de matemáticas. Tras buscar en varios catálogos no conseguí dar con él; la usuaria, apurada al ver mis esfuerzos y temiendo perder el autobús, comentó que no me preocupase y se marchó como había venido, sin noticias del libro. Tenía el dato del autor (Parnaut),  el título (Dimensions in Mathematics) y decidí preguntarle a Google… Lisbeth Salander, la heroína-hacker de la trilogía Millennium, es una gran aficionada a las matemáticas que intenta resolver el enigma de Fermat mientras devora un libro ficticio –Dimensions in Mathematics de L. Parnaut- cuya existencia tuvo que negar la prestigiosa editorial de Harvard ante las peticiones de los fans de la trilogía sueca.

Solo habían pasado diez minutos desde que la usuaria había abandonado la biblioteca y consideré que la biblioteca necesitaba una segunda oportunidad;  decidí enviar un wasap para, con la disculpa del hallazgo, transmitir un mensaje de calado: tus demandas de información nos preocupan, y en la medida de nuestras posibilidades intentaremos satisfacerlas aunque tal vez no podamos hacerlo al momento; te has molestado en venir a la biblioteca, lo agradecemos y, por supuesto, la biblioteca también acudirirá a tí para informarte.

El inmediato ok confirmó que el mensaje había sido recibido y, espero, la declaración de principios entendida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s