Primer balance de la #biblioteca

#bibliotecaUn año más hemos conseguido que la biblioteca sea trending topic en España. Nos ha costado un poco más que en la pasada edición, que llegó por la mañana, y el logro ha sido efímero: se ha podido ver a partir de las 20:30 (hora española peninsular) y después ha ido apareciendo de forma intermitente. En esta ocasión los compañeros de parrilla han sido Casillas, Pasión de Gavilanes y Gibraltar.

Parece ser que en otros países no se ha conseguido aún, a pesar de los esfuerzos de los compañeros de México, Argentina, Chile, Perú o Ecuador, entre muchos otros. Ellos aún tienen tiempo a lo largo del día. En esta ocasión hemos contado con el apoyo de IFLA Latinoamérica (@IFLALAC), Laurie Bridges (@imlaurie) y la American Libraries Association, ALA (@ALA_en_espanol) y de muchas otras personas e instituciones de todo el mundo.

 

 

Lo más emocionante de esta jornada es ver en el mapa cómo se habla de la #biblioteca en todo el mundo, desde Estados Unidos (gracias a Laurie Bridges por enviarme el mapa).

Así se veía el mundo a las 21:30 (hora española) gracias a Trendsmap.

Así se veía el mundo a las 21:30 (hora española) gracias a Trendsmap. Vía @imlaurie.

Según los datos que muestra en estos momentos (21:35 h.) Topsy, durante el último día se han enviado 19.130 tuits con la etiqueta biblioteca. Son solo datos provisionales, pero ya permiten tener una idea de la magnitud del evento.

Actualización: Topsy contabiliza 20.726 tuits durante el último día (datos recogidos a las 7:45 del 12 de agosto), mientras que en la pasada edición fueron 30.913 tuits. Estos 10.000 tuits menos parecen ser la razón por la que haya sido más costoso posicionar a la #biblioteca entre los trending topics. 

Los picos con mayor acción han sido las 16:00 y las 20:00 horas, como se puede ver en el siguiente gráfico de Hashtags.org. Ha sido durante el segundo pico, con menos tuits, cuando se ha conseguido el Trending topics, y no durante el primero.

Evolución de la etiqueta #biblioteca durante el día 11 de agosto. Fuente: Hashtags.org.

Evolución de la etiqueta #biblioteca durante el día 11 de agosto. El mayor pico se registra a las 16:00, hora Española. Fuente: Hashtags.org.

La anécdota de este año ha sido que algunos han confundido #biblioteca con #biblioteta. Como señalaba @enriquemuriel, el texto productivo jugaba malas pasadas y sugería esta etiqueta.

Me gustaría recordar, como ya lo ha hecho previamente mi compañero de blog @Ferjur, que el reto de la #biblioteca no está solo en conseguir el trending topic, sino sobre todo en pasarlo bien, tener la oportunidad de conversar con otros colegas y sentirse parte de un proyecto común.

Yo #biblioteca

Yo #bibliotecaVuelve el día de la #biblioteca. Cada año, personas de todo el mundo nos ponemos de acuerdo para difundir mensajes en Twitter con el ‘hashtag’ #biblioteca en un día y horas concretos. En la convocatoria del año pasado se decidió que el segundo lunes de agosto sería la fecha para recordar el valor de la biblioteca en la sociedad. Por sexto año consecutivo, se quiere aprovechar la capacidad de difusión de las redes sociales para darle protagonismo a la biblioteca, como agente esencial para el desarrollo de los ciudadanos y para el crecimiento de la sociedad. Creemos en la necesidad de las bibliotecas, aún más dentro de una sociedad rodeada de información, por lo que el día de la #biblioteca es una ocasión para recordar de forma conjunta que la biblioteca enriquece a la sociedad. Estar entre las tendencias mundiales tiene el único objetivo de afirmar el valor de la biblioteca en un mundo cambiante, pero siempre necesitado de recursos para el aprendizaje equitativo, el desarrollo personal y la evolución cultural.

El lunes 11 de agosto de 2014 tenemos una cita para unir las voces de quienes creemos en las bibliotecas como principio, medio y fin de una sociedad formada e informada. Será una jornada de celebración del poder de la biblioteca, pero es recomendable concentrar el envío de mensajes en determinados horarios. Por la experiencia del pasado año, donde se consiguió ser “trendic topic” mundial en varias ocasiones, lo más conveniente es tener dos horas de referencia: las 16 horas y las 20 horas en España peninsular, desde donde escribimos esta nota. A continuación, se ofrece la información de los horarios sugeridos en países donde la palabra “biblioteca” tiene un especial significado en sus diccionarios.

  • 08:00 y 12:00 h. Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua
  • 09:00 y 13:00 h. Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú
  • 09:30 y 13:30 h. Venezuela
  • 10:00 y 14:00 h. Cuba, Bolivia, Chile, Estados Unidos (Washington), Paraguay, Puerto Rico, República Dominicana
  • 11:00 y 15:00 h. Argentina, Brasil, Uruguay
  • 15:00 y 19:00 h. España (Canarias), Portugal
  • 16:00 y 20:00 h. España (Península)

El día de la #biblioteca tiene mayor sentido cuando se está poniendo en duda la existencia de un agente vital para la sociedad y se están aprobando políticas que olvidan que la biblioteca es un bien social, cultural, educativo, informativo y participativo. La convocatoria no busca realizar experimentos para comprobar nuestro alcance, sino que, como cada año, se quiere disfrutar de la potencia colectiva de las redes sociales, para unirnos en un único mensaje: creemos en las bibliotecas. Es un mensaje simple, lleno de contenido, por lo que aprovecharemos esta cita para expresar qué aportan las bibliotecas, qué las hace ser indispensables, cómo forman parte de la esencia de los pueblos, cómo ayudan a los ciudadanos, cuáles son los ámbitos que sólo la biblioteca cubre, cómo la biblioteca está evolucionando, hacia dónde se dirigen las bibliotecas; en definitiva, por qué las bibliotecas son insustituibles. Es un día para la crítica y la alabanza, para la reivindicación y la reflexión, para la implicación y la celebración. Las bibliotecas no son nada sin las personas a las que prestan servicio, por lo que implica a tus usuarios, comparte con ellos el día de la #biblioteca, aumenta la voz de tus redes sociales para que sumemos voces y experiencias. Todos los días son el día de la biblioteca y hoy es el día de la #biblioteca, el día de todos.

Día de la #biblioteca 2013

El Día de la #biblioteca 2013 consiguió ser tendencia mundial.

Convocatorias anteriores: 2009 | 2010 | 2011 | 2012 | 2013

El 11 de agosto celebramos la #biblioteca

#biblioteca

El próximo lunes 11 de agosto estaremos tuiteando con el hashtag #biblioteca por sexto año consecutivo, siguiendo la propuesta de Jordi Serrano. Aunque tuitearemos durante todo el día, la hora de referencia para unir todas nuestras fuerzas serán las 16:00 en Madrid, las 9:00 en México DF, las 10:00 en Santiago de Chile y las 11:00 en Buenos Aires (aquí puedes consultar los horarios en otros lugares del mundo).

Tras las cinco ediciones anteriores y gracias a una casualidad (Diego Ariel Vega recopila toda la historia), los bibliotecarios de todo el mundo hemos demostrado que somos capaces de conseguir un objetivo común, situar a la biblioteca en los puestos más visibles de la sociedad. Como dice Verónica Juárez, es una misión cumplida pero nunca terminada. Ahora ya sabemos que podemos hacerlo, así que debemos comenzar a marcarnos nuevos retos.

Por eso te proponemos como uno de los temas para tuitear cuáles son los retos a los que se enfrentan las bibliotecas. Todo el mundo te estará escuchando. También puedes contar cómo es tu biblioteca, enviar fotografías y recordar por qué las bibliotecas son importantes. Da tu opinión sobre los problemas a los que se enfrentan las bibliotecas ―por ejemplo, en España acaba de legislarse el préstamo de pago― y por qué son necesarias también en la era digital. Cuéntanos cuáles son los servicios que se ofrecen en tu biblioteca favorita, anécdotas que te han sucedido, cuáles son tus lecturas favoritas y todo aquello que se te ocurra.

No olvides invitar a tus usuarios a participar, porque de ellos y para ellos son, al fin y al cabo, las bibliotecas. Convócales a través de tu cuenta de Twitter o Facebook, de tu blog, poniendo carteles en los espacios de la biblioteca o de la manera que consideres más oportuna.

Como decía José Antonio Merlo el pasado año, «el Día de la #biblioteca es una iniciativa internacional que quiere reivindicar el papel esencial de la biblioteca en la sociedad.» Trabajemos por que la #biblioteca esté en los puestos más visibles de la sociedad durante todo el año. Porque un mundo con bibliotecas es mucho mejor.

Convocatorias anteriores: 2009 | 2010 | 2011 | 2012 | 2013

Por qué las bibliotecas deberían estar pensando en visualización de la información

Imagen de André Hofmeister compartida bajo licencia CC BY-SA 2.0.

Imagen de André Hofmeister compartida bajo licencia CC BY-SA 2.0.

No es un estereotipo, sino una realidad: a los bibliotecarios —con excepciones que confirman la regla— les producen alergia los datos, las estadísticas, los números y los indicadores. Se masca desde los años de facultad, en que se percibe un verdadero pánico a cualquier formulita que se cuela en los apuntes, y se acrecienta al escuchar las conversaciones de los colegas de profesión sobre la inutilidad de los datos, porque todo bibliotecario ya sabe lo que pasa en su biblioteca y no necesita más.

Pero resulta que ahora, más que nunca, los datos son imprescindibles para conocer y denunciar lo que está sucediendo en estos años de azote de la crisis (aceptamos pulpo como animal de compañía). Mostrarlos de forma que sean fáciles de entender y conseguir que revelen tendencias es más necesario que nunca.

De un tiempo a esta parte las bibliotecas han asumido la necesidad de contar lo que hacen y de conectar con los usuarios en los medios sociales. Está claro que Facebook, Twitter y otros medios son sociales, pero a menudo se nos pasa por alto que también son visuales y que cada vez es más importante saber contar a través de imágenes para llegar a más. Una muestra de ello es la proliferación de infografías en los últimos años.

Con los formatos electrónicos las bibliotecas pueden conocer mejor el comportamiento de sus usuarios gracias a la gran cantidad de datos que se pueden obtener, tal y como indican Torres-Salinas, Jiménez-Contreras y Robinson-García en un artículo publicado en el número de El profesional de la información sobre visualización de la información. La utilidad de esos datos y el aprovechamiento que de ellos se haga dependerá en gran medida de su análisis y de cómo se presenten esos datos a los propios bibliotecarios.

Todos tenemos un dispositivo de lectura: el teléfono móvil

cabecera3Los lectores de libros electrónicos están destinados a ser un producto de nicho. Es lo que contaba Todd Wasserman en Mashable hace unos días, y la noticia está replicándose hasta percibirse como una verdad absoluta. A pesar de lo que a nosotros, gente del libro, pueda parecerno, los eReaders nunca han sido dispositivos populares y lo que contaba ayer Mashable no es más que la afirmación de una realidad.

Una muestra del desinterés de la industria es que los grandes fabricantes de dispositivos de lectura se están dirigiendo a otros negocios, contaba Wasserman: Amazon ya ha anunciado su smartphone, el Fire Phone, y Barnes & Noble externalizará la división del Nook. Y es que son ya varios los medios que han advertido de la falta de innovación en el sector del eReader y de la desaceleración en las ventas, que en 2012 cayeron un 28%, según IDC, y se espera que sigan bajando.

No se trata de que los eReaders vayan a desaparecer, sino más bien que quedarán en nicho de mercado muy concreto, el de los grandes lectores. Y es el smartphone quien está destinado a ocupar un papel importante como dispositivo lector, asegura Wassman, por delante de la tableta. Desde luego, el eReader y las tabletas son más cómodos para leer que un smartphone, pero sólo los lectores intensivos parecen estar dispuestos a adquirir un dispositivo dedicado exclusivamente a ello. El resto de los mortales prefiere leer en el mismo dispositivo que utiliza para todo lo demás ―escuchar música, llamar por teléfono, tomar fotografías y grabar vídeos, actualizar el perfil de Facebook o consultar la predicción del tiempo, entre muchos otros― y que ya tienen, y suele ser un smartphone.

Nos cuesta pensar en el smartphone como un dispositivo de lectura, también de lectura de libros, pero no es nada descabellado: los formatos de libros electrónicos como el ePub o el .mobi de Kindle se adaptan a cualquier pantalla y éstas son cada vez más grandes. Cada vez hay más datos que revelan que en los smartphones también se lee: un informe de Pew Internet descubrió que el 29% de los lectores de libros electrónicos los leyó desde su teléfono móvil. Y un reciente estudio de la Unesco, realizado en países en vías de desarrollo, expone que quienes leían en el smartphone lo hacían sobre todo porque siempre lo llevaban consigo (67%) o por ser más barato (13%) y sólo un 9% lo escogía por ser el único soporte disponible para ellos.

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Fuente: Hábitos de lectura en compra de libros en España, 2012.

El último barómetro de lectura y compra de libros en España, correspondiente a 2012 (pdf), ya mostraba que la lectura era más frecuente en el móvil que en el eReader. Aunque estos datos se refieren a lectura en general, incluyendo, revistas, blogs, libros y otros formatos, la diferencia en la lectura de libros desde el smartphone y el eReader no es tan grande como cabría parecer: el 4,6% de los encuestados leía entonces libros en el móvil y el 6,3 lo hacía en un eReader. Cabe esperar que en los dos últimos años estos datos hayan evolucionado.

Quizás sea hora de empezar a pensar en contar a nuestros usuarios las utilidades para la lectura de los smartphones que llevan en el bolsillo, casi todos tienen uno.

¿Por qué la administración necesita préstamo electrónico en las bibliotecas?

IMG_20140613_092231Parece que la desmaterialización del libro obliga a tomar decisiones peliagudas. Desde hace años vengo participando en diferentes foros que intentaban analizar el impacto de los libros electrónicos en los hábitos de lectura, en las bibliotecas y en los mercados; en cada foro se reproducía una dinámica de bloques conformados según la posición de cada cual respecto a la cadena del libro (el bloque de los productores, el bloque de los facilitadores custodios) y entre ambos, una administración que pudiendo con sus decisiones regular la dinámica decidía no mover ficha.

La inacción, el dejar que las cosas se autocorrijan y autorregulen, además de dejar insatisfechos a todos los sectores del tradicional “universo libro”, está llevando los impuestos a, pongamos, Luxemburgo y eso enciende ya todas las alarmas. El problema no es tanto el desplome de la industria tradicional (ley de vida, nada nuevo bajo el mercado) como el que la nueva que retoma el negocio no cotice donde debe.

Reconducir la situación obliga a discernir si un libro es industria, si es cultura, si es industria y cultura al 50%, o más industria que cultura o viceversa….vaya rollo, con lo bien organizado que lo teníamos con el papel. Ser consciente de que no vas a dejar a nadie contento y sopesar con quién te importa enemistarte más o menos es el reto de la lectura en digital al que se enfrentan nuestros administradores. Mientras los editores piden que se vele por el negocio las bibliotecas reclaman un capote para poder seguir ofreciendo lecturas a la ciudadanía…como si ambas cuestiones fuesen incompatibles.

Recientemente se ha hecho público el convenio de colaboración entre el Gobierno Vasco y los editores de Euskadi. La iniciativa tiene cuatro objetivos fundamentales: ayudar al sector editorial en el impulso de la edición digital, garantizar una oferta de contenido digital en euskera , fomentar la lectura entre los jóvenes, (aprovechando la penetración de las nuevas tecnologías y el uso de los dispositivos entre las personas mayores de 12 años) y luchar contra la piratería.

De los dos aspectos (que es un vehículo de difusión cultural defendido desde las bibliotecas; que es el protagonista de una industria que necesita ser protegida esgrimido por la industria editorial. ¿cuál ha pesado más para la administración en este convenio? Salomón nunca lo ha tenido fácil ;-)

Piketty, la desigualdad económica y el papel de la biblioteca en la era digital

Llevo varios días leyendo en la prensa sobre el libro de Piketty, El capital en el siglo XXI, que defiende la tesis de que «la desigualdad económica es un efecto inevitable del capitalismo y que, si no se combate vigorosamente, la inequidad seguirá aumentando hasta llegar a niveles que socavan la democracia y la estabilidad económica», en palabras de Moisés Naim. Desde que estallara la crisis económica hemos visto en nuestro entorno más cercano cómo esa desigualdad ha ideo creciendo, por lo que la teoría de Piketty nos resulta evidente, sean o no ciertas las acusaciones de manipulación de datos que se han vertido sobre su obra.

La creciente desigualdad económica es un aspecto de especial relevancia para las bibliotecas públicas, que siempre han trabajado, y lo siguen haciendo, por acortar esa brecha económica y también la digital. Por eso las bibliotecas son ahora más necesarias que nunca y prescindir de ellas, como está sucediendo en algunos países, significaría un aumento de la desigualdad.

Las bibliotecas no son menos necesarias ante el avance de lo digital, sino que siguen siendo imprescindibles en la lucha contra la desigualdad. Esta es la idea con la que comienza Andrew Roskill, director ejecutivo de BiblioLabs, su charla en TEDx Charleston. En poco más de once minutos Roskill explica su teoría sobre por qué existe una gran diferencia entre el número de estadounidenses que considera importantes las bibliotecas (el 95%, según los datos de Pew Internet) y el porcentaje de población que las usa (52%).

¿Por qué la gente no utiliza los servicios de las bibliotecas, aunque crea que son importantes? Porque son complicadas. Esa es la respuesta de Roskill, para quien los sitios web de las bibliotecas son mucho más complicados que los de Google, Amazon o Apple. ¿Por qué hay mucha más gente que compra libros electrónicos en Amazon que libros impresos y, sin embargo, no se prestan más libros electrónicos en bibliotecas, a pesar de ser gratuitos?, se pregunta. Son cinco los puntos que Roskill recomienda a las bibliotecas:

  1. Enfocarse hacia los dispositivos móviles, que cada vez utiliza más gente.
  2. Hacer los sitios web más fáciles de usar, elegantes y de forma que enganchen.
  3. Atención al contenido: lo que la gente busca son best sellers, ¿por qué no dárselos?
  4. Curation, selección de contenidos y su puesta en contexto.
  5. Presencia física, que sigue siendo una ventaja competitiva también en el entorno digital.

En definitiva, las bibliotecas deben pensar como un negocio si quieren seguir tendiendo puentes que acorten la brecha económica y digital.