El uso de las bibliotecas públicas desciende en el Reino Unido

Los servicios de biblioteca pública cada vez se utilizan menos en el Reino Unido. En 2005-2006 casi la mitad de los adultos entrevistados afirmaba haberlos utilizado (48,2%), mientras que en 2015-2016 ese porcentaje se ha reducido a un tercio (33,4%). Es una de las conclusiones más significativas y alarmantes que revelan las estadísticas publicadas recientemente por el Department for Media, Culture & Sport de dicho país en el informe Taking Part 2015/16 Quarter 4.

Los datos también revelan que el uso de las bibliotecas públicas se mantiene estable en las áreas más desfavorecidas y es en las áreas con menos carencias donde más desciende, casi 15 puntos porcentuales entre 2009-2010 y 2015-2016.

DCM&S

Tendencias en las visitas a instituciones culturales en el Reino Unido, 2005-2016. Fuente: Taking Part 2015/16 Quarter 4.

Otras instituciones culturales, como los museos, no están sufriendo la misma suerte, sino que han visto incrementar la afluencia de público, como se puede apreciar en la imagen. El periódico The Guardian ha publicado una noticia en la que comenta estos y otros datos.

Aunque las estadísticas publicadas no explican la razón de este descenso, todo apunta a que el deterioro de los servicios bibliotecarios está detrás de ello. En los últimos años hemos tenido noticia del vapuleo que están sufriendo las bibliotecas de este país: 343 bibliotecas cerradas, casi 8.000 puestos de trabajo perdidos, según algunas fuentes, además de la sustitución del personal por voluntarios, menos horas de apertura y los severos recortes presupuestarios, como ha venido informando Ian Anstice en su blog puntualmente.

La modernización de las bibliotecas públicas inglesas

blog_modernising

Imagen del informe: A modernised public library workforce (Apéndice C).

[Biblioblog] Esta mañana enlazaba Honorio Penadés en su perfil en Facebook el informe The modernisation review of public libraries: a policy statement, realizado por el Department for Culture, Media and Sport (DCMS) del Gobierno del Reino Unido. El informe, presentado ante el Parlamento, parte de los resultados de una encuesta realizada a principios de diciembre con preguntas sobre el futuro de los servicios de biblioteca pública en Inglaterra. La documentación relacionada con el informe y el propio informe pueden consultarse en la web del DCMS.

El hilo conductor del informe final lo constituyen cinco grandes retos, en forma de preguntas, para las bibliotecas públicas de aquel país:

  1. ¿Cómo invertir la actual tendencia de declive en el uso de las bibliotecas e incrementar el empleo de los servicios bibliotecarios?
  2. ¿Cómo responder desde la biblioteca ante la limitación de los recursos y las presiones económicas?
  3. ¿Cómo pueden todas las bibliotecas responder a la demanda cultural las 24 horas del día los 7 días a la semana (24/7) y cambiar las expectativas de aquellos que quieren acceso inmediato a la información?
  4. ¿Cómo pueden las bibliotecas captar las oportunidades que se presentan con la digitalización?
  5. ¿Cómo pueden los servicios bibliotecarios demostrar a los ciudadanos, a los medios y a los políticos que aún son relevantes y vitales?

Con el fin de superar esos retos, así como alcanzar niveles de excelencia en el servicio a la comunidad, se lanzan a continuación un total de 54 propuestas de actuación concretas para la modernización de las bibliotecas públicas.

Desde mi punto de vista, hay varios aspectos de interés en este informe y otros que le dotan de cierta significación. En primer lugar, se identifica una tendencia de cambio en las bibliotecas públicas y en el entorno que las rodea y se marcan una serie de metas, proponiendo algunas ideas para alcanzarlos. Por otra parte, las propuestas lanzadas no huyen de la realidad emergente (los cambios en las necesidades informativas de los ciudadanos, la necesidad de prestar servicios vía web, el acceso libre a internet, las nuevas destrezas de los profesionales, el libro electrónico…), sino que se enfrentan a ella. Y, lo que es más relevante aún, estas propuestas se convierten en una estrategia conjunta de todas las bibliotecas públicas del país, que se eleva a los más altos organismos políticos del país, dando a los servicios bibliotecarios la atención que se merecen.