Porque hay maneras y maneras de decir las cosas

barachiens[Biblioblog] Paseando por París durante las últimas vacaciones encontré esta estampa a la entrada de un bar. Los propietarios, en lugar de poner el consabido cartel de “prohibida la entrada a perros” se las habían ingeniado para decir lo mismo, pero de otra forma, más simpática, que me hizo soltar una sonrisa. Así, se me ocurre que posiblemente esta haya sido una buena razón para iniciar algunas conversaciones dentro y fuera del bar o el motivo por el que se hable del negocio, como sucede ahora mismo en este blog. El resultado, por lo tanto, no es el mismo que si vemos en la puerta una pegatina con el dibujo de un perro tachado con líneas rojas.

¿Os habéis parado a pensar cómo decimos las cosas en nuestras bibliotecas? ¿Cuál es el lenguaje que usamos para comunicarnos con nuestros usuarios? ¿Y cuál es el resultado?