Territorio e-book en la Fundación Germán Sánchez Ruipérez

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[Florencia Corrionero  Salinero, CDS-FGSR] La Fundación Germán Sánchez Ruipérez incorporará los libros electrónicos a sus servicios bibliotecarios y educativos con el proyecto Territorio e-book. Desde este verano se ha iniciado una fase piloto en la que han participado bibliotecarios, que culminará en las próximas semanas con las primeras pruebas con usuarios. La experiencia ha comenzado en la población salmantina de Peñaranda de Bracamonte, localidad de cerca de 6.800 habitantes, cuya biblioteca tiene más de 9.400 carnets de usuario. A lo largo de 2010, se extenderá, en primer lugar, al centro de la Fundación en Salamanca, dedicado al público infantil y juvenil y, después, a centros educativos y a grupos de universitarios y a usuarios de otras entidades colaboradoras.

La Fundación Germán Sánchez Ruipérez está dedicada a la promoción de la lectura y, en este caso, centra su interés en la interacción entre lectura y tecnología en los contextos bibliotecario y educativo. Además de proporcionar un nuevo servicio a los usuarios de sus centros, ha diseñado Territorio e-book como un proyecto de investigación sobre la experiencia de lectura en estos dispositivos electrónicos. Se pretende conocer mejor cómo viven el proceso de lectura los usuarios y, así, anticipar algunos de los roles a los que bibliotecario y usuario, profesor y alumno tendrán que adaptarse en un futuro cercano.

Este trabajo de seguimiento e investigación está coordinado simultáneamente por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y el laboratorio Orion Medialab de la Universidad Pontificia de Salamanca. El primer paso consistió en realizar una evaluación de los diferentes modelos de dispositivos digitales de lectura existentes en el mercado, desde las variables directamente relacionadas con el ámbito bibliotecario y educativo: préstamo, lectura de prensa, seguridad, ergonomía y legibilidad.

A principios de 2010, usuarios de las bibliotecas de la Fundación en Peñaranda y Salamanca pasarán a ser el núcleo de la investigación: grupos de lectores mayores de cincuenta y cinco años comenzarán este proyecto, a los que se unirán de manera sucesiva grupos de lectores infantiles y juveniles y de usuarios entre dieciocho y cincuenta y cinco años que formarán parte de una actividad de préstamo controlado, lo que permitirá a los investigadores conocer la interacción de estos diferentes públicos con el libro electrónico y su opinión sobre la experiencia lectora. Entre otras actividades, se va a hacer una experimentación con la lectura de la obra, El manuscrito de piedra, de Luis García Jambrina, editada por Alfaguara –editorial que ha cedido la licencia para la reproducción en los dispositivos digitales de lectura– con el fin de contrastar el impacto de las técnicas de dinamización.

Al mismo tiempo que se desarrolla esta experiencia de lectura y préstamo controlado, los usuarios habituales de prensa diaria podrán acceder, de forma abierta y libre, a diferentes periódicos usando para ello un lector de libros electrónicos. Territorio e-Book se complementa con otras acciones referidas a la divulgación, documentación, formación y transferencia de los resultados obtenidos a otras bibliotecas y centros educativos.

Turismo bibliotecario: la Biblioteca de Elciego

[Biblioblog] Aprovechando el fin de semana, el equipo de redacción de Biblioblog 3ª edición al completo se trasladó a Elciego, localidad de la Rioja alavesa famosa por su buen vino. La excusa perfecta nos la dió José Ángel, bibliotecario de aquel lugar, que llevaba tiempo preparando, junto con nuestro compañero Fernando Juárez, una visita “cultural” abierta en la que participamos varios profesionales del mundo de las bibliotecas y otros allegados de los que se apuntan a un bombardeo.

sala-cataLa Biblioteca de Elciego (galardonada en 2008 con el Premio SEDIC a la calidad y la innovación en bibliotecas rurales ) tiene su sede en una antigua casa de maestros reformada hace ahora cuatro años, en 2005, y cuenta con unas modernas instalaciones y espacios cálidos y agradables en los que se combinan la piedra y la madera, excelentes para un municipio de poco más de mil habitantes y casi veinte bodegas. La originalidad de esta biblioteca no reside en su amplia colección, ni siquiera en sus modernas instalaciones, sino en su sala para las catas de vinos, posiblemente única en su especie y un buen ejemplo de cómo entender la dimensión social de la biblioteca, aplicada a nuestro entorno, claro está.

No sabemos si fue por la amabilidad del anfitrión, Jose Ángel, por la originalidad de la biblioteca, por las buenas viandas, la divertida compañía de amigos nuevos y viejos o las copas de vino con que brindamos, pero a experiencias de turismo bibliotecario como ésta nos apuntamos sin dudarlo.

Hay varias lecturas que se pueden realizar de la visita a la Biblioteca Pública de Elciego: grupo de profesionales que quieren conocer otros centros, amigos que se reúnen para comer y beber o un poco de todo. Incluso, se podría interpretar como una materialización de la web social. Esto hay que explicarlo. En Elciego nos reunimos personas que nos relacionamos habitualmente a través de redes sociales y que a veces coincidimos presencialmente. El día de Elciego hicimos que la realidad virtual fuera realidad real, aunque muchos pensamos que las redes sociales son también reales. Y las redes sociales de Internet son como las redes sociales en persona: nos pusimos al día, opinamos, comentamos, nos reímos, aunque, eso sí, presencialmente es la única forma de catar el vino de Rioja o de comprobar por qué las chuletillas al sarmiento saben de otra forma. Y es que la redes son complementarias y las relaciones totalmente compatibles.

Los bibliotecarios y afines seguimos con atención (como para examen) las explicaciones del anfitrión sobre su biblioteca, que ese día hicimos nuestra. Y luego el anfitrión nos mostró lo mejor de su tierra. La idea es totalmente exportable y repetible. ¿Cuántas bibliotecas de ámbitos rurales tienen tanto que enseñar? Dentro y fuera de su biblioteca. Vamos, que ya estamos pensando dónde hacer la próxima biblioquedada, que el turismo bibliotecario tiene pero que mucho interés, sobre todo si le sumamos la oferta gastronómica de estas fronteras.

Estadística de bibliotecas públicas españolas, 2007

[Biblioblog] El Ministerio de Cultura, desde la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria (SGCB) realiza y coordina diferentes estadísticas relacionadas con las bibliotecas, que edita y difunde tanto en papel como en versiones electrónicas (pdf) y en linea: Panorámica de las Bibliotecas Públicas del Estado, Estadística de Bibliotecas Públicas Españolas y Estadística de Bibliotecas Españolas, que realiza bienalmente el INE. Esta semana se han publicado los datos correspondientes a las estadísticas nacionales de bibliotecas públicas, cuya elaboración realiza el MCU y las diferentes comunidades autónomas. Para la recogida de datos se emplea la norma ISO 2789 Información y Documentación: Estadísticas de Bibliotecas para uso internacional. Así, se dispone de información de todas las bibliotecas públicas españolas, entiendo por biblioteca pública lo mismo que IFLA/UNESCO: “biblioteca pública es una organización establecida, apoyada y financiada por la comunidad, tanto a través de una autoridad u órgano local, regional o nacional o mediante cualquier otra forma de organización colectiva. Proporciona acceso al conocimiento, la información y las obras de creación gracias a una serie de recursos y servicios y está a disposición de todos los miembros de la comunidad por igual, sean cuales fueren su raza, nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica, laboral y nivel de instrucción.”

Desde Biblioblog tomamos los principales indicadores de rendimiento de las bibliotecas públicas españolas correspondientes a 2007, que ya ascienden a 4001 bibliotecas públicas, que se distribuyen en 4937 puntos de servicio:

  • 9.347,47  habitantes por punto de servicio
  • 186,86 habitantes por puesto de consulta
  • 13.250,08 documentos por biblioteca
  • 1,42 documentos por habitante
  • 111,21 adquisiciones por 1.000 habitantes
  • 1,96 visitas a las bibliotecas por habitante
  • 7,80 visitas por usuario inscrito
  • 13,28 % de visitas han hecho uso del servicio de acceso público a Internet
  • 58,49 % de visitas han hecho uso del servicio de préstamo
  • 18.324,97 visitas por punto de servicio
  • 25,12 % de la población está inscrita
  • 22,57 nuevos usuarios por 1.000 habitantes
  • 1,15 préstamos por habitante
  • 4,56 préstamos por usuarios inscritos
  • 125,76 visitas a los servicios web por 1.000 habitantes
  • 7,71 euros por habitante en gastos corrientes
  • 5,13 euros por habitante en personal
  • 1,27 euros en adquisición bibliográfica por habitante
  • 2,08 euros por habitante en gastos de inversión
  • 5.193,65 habitantes por personal en equivalente a tiempo completo
  • 10.181,73 visitas por personal en equivalente a tiempo completo
  • 2,12 personal por punto de servicio
  • 4,40 Pc’s de uso público con conexión a Internet por 10.000 habitantes

Todos los datos, desagregados por comunidades autónomas y provincias, pueden ser consultados desde el sitio de las Estadísticas de las Bibliotecas Públicas Españolas del MCU.

Reconocimiento a profesionales de bibliotecas municipales

Entre los diferentes actos organizados esta semana por las instituciones públicas con motivo de la celebración del Día del Libro han llamado la atención dos reconocimientos a bibliotecarios municipales que han tenido lugar en la Región de Murcia. El Ayuntamiento de Molina de Segura ha dado el nombre de Mercedes Mendoza a su biblioteca pública. Mendoza fue la bibliotecaria de dicho centro durante 34 años, hasta el año 2000. Según se explica en el diario La verdad, todos los grupos municipales estuvieron de acuerdo en este homenaje que fue aprobado en octubre de 2007. Por otro lado, el Ayuntamiento de Yecla ha bautizado a una plaza de nueva creación como Bibliotecario Francisco Azorín Albiñana. La noticia publicada en el diario La verdad que Azorín fue el primer responsable de la Biblioteca Pública Municipal desde su creación en el año 1944 y hasta el año 1966. Posteriormente desarrolló su actividad profesional en la Biblioteca Nacional y siempre estuvo muy vinculado con esta localidad murciana. Estos dos actos se unen a homenajes similares de localidades que quieren reconocer la labor de sus bibliotecarios municipales, como ocurrió Almagro, cuya biblioteca lleva el nombre de Manolita Espinosa, responsable de su biblioteca pública durante 26 años.