Observatorio TIC de Rebiun

REBIUN, la entidad que agrupa a las bibliotecas universitarias y científicas españolas, dispone de un espacio en su servidor para difundir las tendencias de las nuevas tecnologías en las bibliotecas, que ha denominado Observatorio TIC. Se trata de un directorio de documentos de alcance internacional y nacional, desde el que se tiene acceso a los textos de referencia más importantes sobre sociedad de la información, seguridad e identificación, propiedad intelectual, bibliotecas digitales y repositorios institucionales o accesibilidad y usabilidad. Esta sección pretende reunir de forma paulatina los documentos indispensables en los mencionados campos, especialmente aquellos que son de aplicación a bibliotecas de investigación.

RFID en bibliotecas

Los sistemas de identificación por radiofrecuencia (Radio Frequency Identification o RFID) se están introduciendo paulatinamente en las bibliotecas. De forma muy general se puede decir que se trata de sistemas similares a los códigos de barras, ya que identifican a los documentos sobre los que se fijan, aunque, como principal diferencia, las etiquetas RFID permiten también localizar los recursos sobre los que se aplican. El sistema se basa en la tecnología de radiofrecuencia. Por una parte, los fondos de la biblioteca llevarían una etiqueta, en la que se insertan los datos de descripción y ubicación de los documentos. Esta etiqueta contiene una antena que permitirá su localización. Por otra parte, se emplean receptores que actúan como lectores, además de un sistema de proceso de datos. Las etiquetas pueden contener información estática o bien ser activas, es decir, que además de permitir que se lea la información contenida en ellas, también pueden transmitirla. Hasta el momento esta tecnología está siendo empleada en ámbitos como el comercio minorista o los peajes de autovías, pero ya hay un número significativo de empresas que ofrecen productos basados en estos sistemas para la gestión y circulación de colecciones bibliotecarias. Maturana analiza las aplicaciones bibliotecarias de RFID en un volumen de la colección Bibliotecología y Gestión de la Información de la UTEM de Chile. Menciona que RFID se puede usar para el control de colecciones, la gestión del préstamo en bibliotecas con mucho volumen de circulación y como medida de seguridad, en sustitución de los sistemas antihurto electromagnéticos. Algunos recursos para obtener información sobre esta tecnología desde una perspectiva bibliotecónomica son el artículo publicado en una de las Tech Notes de la ALA, la comunicación presentada en la Conferencia de la IFLA de 2003, redactada por el entonces presidente de la sección de Tecnologías de la Información o las páginas de bibliotecas de la RFID Gazette. El CILIP, organismo británico de los profesionales de la información, ha organizado ya diversos congresos especificos sobre RFID en bibliotecas, lo que demuestra el creciente interés de esta tecnología. Otra prueba de la penetración de estos sistemas es que la NISO está preparando una norma sobre las aplicaciones bibliotecarias de RFID.

Web social y bibliotecas

Hoy ha finalizado el curso de verano “Biblioteca municipal y desarrollo tecnológico”, organizado por la Universidad de Salamanca y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. El encuentro incluía un programa amplio en el que se ofrecieron conferencias, talleres prácticos y dos vídeoconferencias, la primera con Santiago de Chile, desde donde se habló de la experiencia de BiblioRedes, en especial de su programa de contenidos locales, un excelente modelo de aplicación de las tecnologías sociales en las bibliotecas; en la segunda vídeoconferencia se explicó la actividad del Urban Libraries Council de Chicago. En dos de las conferencias se dieron a conocer interesantes novedades relacionadas con las bibliotecas públicas y las tecnologías, como son el futuro Portal de Bibliotecas Públicas de Castilla y León o los nuevos servicios que presentará el Ministerio de Cultura, como la biblioteca digital de patrimonio bibliográfico, la base de datos cooperativa para la selección de colecciones o una aplicación de visualización de edificios bibliotecarios. La web social y su aplicación a las bibliotecas fue analizada por ponentes como Alejandro Carrión y José Antonio Merlo Vega. También se pudieron escuchar las reflexiones de Manuela Barreto y las explicaciones de Domingo Arroyo. Antonio Fumero disertó sobre la sociedad de la información desde el punto de vista de los ciudadanos. El núcleo fundamental del curso fueron los talleres sobre las aplicaciones de la web social a las bibliotecas públicas, donde se enseñaron servicios como weblogs, sindicación, podcast, etiquetado social, wikis, bookmarks sociales y sus derivados, compartir archivos multimedia, noticias sociales, redes sociales, compras y guías sociales, recursos geográficos y aplicaciones de escritorio. Los talleres fueron ofrecidos por Natalia Arroyo, autora de diversos textos sobre web social y biblioteca; Fernando Juárez, auténtico impulsor de las tecnologías sociales a las bibliotecas, como lo demuestra la web de la Biblioteca Municipal de Muskiz; y Catuxa Seoane, pionera en el estudio de la web social en los centros de información y coeditora del blog Deakialli, desde donde ofrece diversos resúmenes de los contenidos tratados estos días.

Software libre para bibliotecas

El movimiento del software libre también ha desarrollado aplicaciones para la gestión de bibliotecas. Todas los programas creados y distribuidos bajo los criterios de uso, modificación, copia y distribución libre que preconiza la Free Software Foundation pueden ser localizados desde su directorio, apoyado por la Unesco, o desde SourceForge, importante fuente de acceso a programas libres y código fuente abierto. También es una herramienta muy útil el directorio que realiza el grupo de trabajo de software libre del COBDC. Entre los programas de gestión integral de bibliotecas destacan Koha, OpenBiblio o WebLIS, heredero de CDS/ISIS, importante programa de distribución gratuita muy extendido en todo el mundo. Otras aplicaciones menos implantadas son: Emilda, Gnuteca, Personal Home Library y phpMyLibrary. A este tipo de programas hay que añadirles los que se distribuyen de forma gratuita (freeware), aunque se presentan como de código cerrado, es decir que no se pueden realizar modificaciones. En España hay algunas aplicaciones de este tipo creadas para la gestión de bibliotecas escolares, como son Abies, Pèrgam o Biblio. El 7 de julio de 2007 se presentó Odilo, aplicación freeware que ha desarrollado Biblio3000, veterana empresa de Cartagena dedicada al software de archivos y bibliotecas.

¿Qué es el OPAC 2.0?

La integración de las tecnologías y la filosofía de la web 2.0 en las bibliotecas tiene uno de sus máximas consecuencias en la aparición del OPAC 2.0 u OPAC social, “aquel que implementa las funcionalidades del software social” en palabras de Margaix. O lo que es lo mismo: la transformación del rígido catálogo tradicional en uno más familiar para el usuario y en el que pueda participar etiquetando sus recursos o con sus comentarios y valoraciones, al más puro estilo de servicios que, como Amazon, LibraryThing o CiteULike, aprovechan la inteligencia colectiva de sus usuarios para incrementar el valor de sus recursos, de forma que cuanto más gente los utilice más enriquecidos se verán. Las interfaces ganan en simplicidad y facilidad de uso aprovechando la estética de los servicios 2.0, que han probado ser más amigables y están adquiriendo una gran popularidad.
Algunos ejemplos de OPAC social son los de la biblioteca de la Universidad de Pensilvania, que permite a sus usuarios etiquetar con tags los recursos del catálogo, la Ann Arbor District Library, que además ha implementado la posibilidad de añadir comentarios y asignar una puntuación, o el WPOPAC, que adopta una estética de blog.

Bibliotecas 2.0

El éxito de la Web 2.0 se extiende a otros ámbitos y ya se habla de Informática 2.0, Empresa 2.0, Medios 2.0… incluso de una Biblioteca 2.0. Se trataría de una biblioteca en la que los servicios están dirigidos hacia los usuarios, especialmente en lo que respecta a recursos electrónicos. Las herramientas propias del Web 2.0 favorecen la interacción con el usuario y demandan su implicación en un sentido no conocido hasta ahora. El concepto fue acuñado por Michael Casey en su weblog en octubre de 2005, como resultado de la aplicación de la tecnología y principios básicos de la Web 2.0 a las bibliotecas. La tecnología es la de los weblogs, sindicación de contenidos y otros metadatos, folksonomías y tags, chats, foros y otros sistemas de comunicación, espacios wiki, podcasting, bookmarks sociales (al estilo del.icio.us), archivos de imágenes (como Flickr), vídeos (el popular YouTube), etc. Algunas iniciativas en este sentido realizadas en España es la de la red bibliotecas públicas del País Vasco, que han sindicado algunos de sus contenidos; o la iniciativa del I.E.S. As Mariñas de Betanzos, cuyos usuarios pueden emplear su blog para publicar artículos. Esta herramienta —los blogs— y el uso de canales RSS son los más usuales por el momento, pero la variedad de recursos disponibles abre enormemente las posibilidades de nuestras bibliotecas.