I&D for dummies

ABD/BVD

La Asociación Belga de Documentación convoca anualmente Inforum

[Biblioblog] I&D: for dummies??? ha sido el título de inforum, el foro profesional que anualmente convoca la ABD/BVD, Asociación Belga de Documentación. Cada año, se elige un tema de actualidad y a los expertos adecuados para las diferentes ponencias y mesas en las que debatir el estado de la cuestión del tema seleccionado. Pero últimamente están pasando muchas cosas en nuestra profesión, los cambios tecnológicos nos están abriendo múltiples caminos para prestar nuevos servicios o prestar servicios tradicionales con nuevas formas. Esto lo debieron tener claro los colegas belgas cuando diseñaron el programa de su inforum 2011, celebrado ayer y que, por su originalidad y oportunidad quiero comentar en este biblioblog. Para empezar el lema o ha sido un acierto, pero no sólo por el título en sí (Información y Documentación para principiantes, viene a ser, pero con el matiz de dummies que en nuestros manuales de informática se dio en llamar torpes), sino por las tres interrogaciones (???). Ya no somos dummies, no somos principiantes ¿o sí? porque cierto aire de despistados seguimos transmitiendo. Resulta que llevamos toda la vida en esto y no paran de aparecer tecnologías, palabras, servicios… que nos hacen sentir constantemene ignorantes (aprendices en beta continua, que diríamos los dosceristas). Los organizadores del seminario belga seleccionaron seis temas que consideraron de interés para la profesión y encargaron ponencias sobre los mismos a diferentes especialistas. Las materias tratadas en el foro – que se cuentan aquí como seis temas de actualidad profesional para bibliotecarios en beta continua- fueron los siguientes:

  • OAI-PMH y repositorios institucionales
  • La biblioteca en Twitter
  • Referencia digital
  • Códigos QR
  • Servicios en la nube
  • Internet de las personas

Todas las presentaciones se encuentran disponibles en sus versiones pdf, incluida la que se no se presentó, pero se entregó (eso es formalidad). Me gusta la selección de temas de actualidad realizada. Caben más temas, alguno ya no se puede considerar de hoy, pero todos encajan en una propuesta sobre “qué está pasando” en la profesión. De las presentaciones me surgen algunas preguntas:

– ¿por qué todavía no sabemos que el software libre ha demostrado con creces estar preparado para cualquier tipo de repositorio documental?

– ¿por qué hay bibliotecas que aún no han entendido que Twitter es una herramienta para enriquecer nuestros servicios de información?

– ¿por qué las bibliotecas no diseñan los servicios de referencia digital como un servicio bibliotecario más?

– ¿por qué se sigue identificando cloud computing con trabajar con servidores remotos comerciales olvidando la nube participativa, que es el grueso de este tipo de servicios en la nube?

– ¿por qué no pasamos ya del experimento con cacharritos a la generación de contenidos con códigos bidimensionales para dispositivos móviles?

– ¿por qué en las bibliotecas no aprendemos de los servicios basados en la Internet de las personas y de la experiencia de usuario para orientar nuestros contenidos y servicios telemáticos?

Y ¿por qué me quedo tan a gusto soltanto mis porqués?

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¿Cuál es el futuro de nuestra profesión? Tómate 10 minutos para contarlo

FESABID

Encuesta FESABID sobre los profesionales de la información en España.

[BiblioblogFESABID está realizando un estudio sobre el presente y el futuro de los profesionales de la información en España, que ha denominado Prospectiva de una profesión en constante evolución. Una de la secciones del futuro informe requiere la recogida de opiniones de nuestro colectivo profesional. Quienes estamos detrás de Biblioblog, tercera edición queremos pediros que cumplimentéis la encuesta y que la difundáis a través de vuestros blogs y medios sociales, a fin de conseguir el mayor número de opiniones, ya que se trata de una iniciativa que representa a quienes trabajamos en los diferentes sectores de la información y la documentación. Podéis copiar el texto que reproducimos a continuación, publicado en la web de las XII  Jornadas Españolas de Documentación, donde se presentará este estudio y sus resultados.


 

¿Cuál es el futuro de nuestra profesión? Tómate 10 minutos para contarlo

¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? Vivimos en un momento de cambio y FESABID quiere conocer las opiniones de los profesionales de la información españoles sobre nuestro presente concreto y nuestro futuro cercano. Te pedimos 10 minutos para que aportes tus impresiones a través de la encuesta que FESABID ha puesto en línea y que servirá para tener una visión conjunta sobre la evolución de nuestra profesión.

FESABID quiere reflexionar en estas Jornadas sobre el futuro de los colectivo de los profesionales de la información. Para ello, está realizando un estudio mediante el que detectar tendencias y disponer de datos objetivos sobre la evolución de los colectivos que trabajan en información. Los resultados de este estudio serán presentados en la ponencia del jueves 26 de mayo.

El estudio FESABID sobre los profesionales de la información Prospectiva de una profesión en constante evolución pretende describir la situación actual y detectar las tendencias y áreas de desarrollo de la profesión en España. Los objetivos principales de este estudio son dos: disponer de una panorámica actual de los perfiles de los profesionales que trabajan en los entornos de la información y la documentación (bibliotecas, centros de documentos, archivos, etc.) y ofrecer una prospectiva sobre el desarrollo de una profesión en continuo cambio.

Por una parte, se pretende reunir la información necesaria que permita conocer cuáles serán los cambios más importantes que experimentará la profesión de quienes trabajan en bibliotecas, información y documentación; por otro lado, se quiere detectar cuáles son los principales ámbitos en los que debe evolucionar el colectivo: técnicas, recursos, organizaciones, servicios, formación, etc.

El estudio se distribuye en varias secciones, en las que se recogen datos cuantitativos y cualitativos sobre los profesionales y sus opiniones. Una de las secciones del estudio Prospectiva de una profesión en constante evolución se basa en la recogida de opiniones de profesionales. Para ello, se ha diseñado una sencilla encuesta, que permite valorar una serie de cuestiones sobre el presente y el futuro profesional. La encuesta está disponible en https://www.surveymonkey.com/s/fesabid y estará abierta hasta el 13 de abril de 2011.

La encuesta a profesionales de la información está diseñada para que se realice en menos de diez minutos y para que desde la misma se puedan obtener datos sobre perfiles del colectivo, sus opiniones sobre la actualidad de la profesión y sus previsiones de cambios en un futuro cercano. La encuesta se basa en la valoración de determinados enunciados sobre distintos aspectos de la profesión: formación, ejercicio laboral, desarrollo tecnológico, servicios, tendencias, etc.

Además, se está realizando una investigación con 25 expertos, siguiendo una metodología Delphi. Se ha seleccionado un grupo de especialistas de archivos, bibliotecas, centros de información y entidades afines, que han colaborado en una serie de entrevistas detalladas, en las que muestran sus opiniones acerca del desarrollo de la profesión: diversificación de perfiles, aplicación tecnológica, recursos electrónicos, cambios en los modelos organizativos, tendencias profesionales, evolución de las competencias, entornos digitales etc.

FESABID 2011 La presentación de los primeros resultados se realizará el 26 de mayo de 2011 en el Palacio de Congresos de Málaga, dentro de las XII Jornadas Españolas de Documentación, que se celebran junto al 19th EBLIDA/NAPLE Annual Council Meeting y a las XVI Jornadas Bibliotecarias de Andalucía. Está previsto que en octubre de 2011 se presente y publique el estudio íntegro. El informe final se ofrecerá a la profesión, como una herramienta de diagnóstico y prospectiva que será de gran utilidad.

La coordinación científica del estudio está siendo realizada por José Antonio Gómez Hernández (Universidad de Murcia), Hilario Hernández Sánchez (Fundación Germán Sánchez Ruipérez) y José Antonio Merlo Vega (Universidad de Salamanca). Participan también en el equipo de coordinación Antonio Tomás Bustamante Rodríguez (Vocal de la Junta Directiva de FESABID; Universidad de Málaga) y Juan Carlos Martín González (Swets Commercial Director Southern Europe).


Estudio patrocinado por Swets Information Services

SWETS

Con la colaboración de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Acentos y miradas

7928709En el último congreso de públicas los ponentes, de calidad contrastada, no presentaron grandes proyectos bibliotecarios al alcance de unos pocos; al contrario, contaron experiencias basadas en la actitud y en el menos común de los sentidos. No sé si será cosa del glamour de lo externo, del principio de autoridad que concedemos al que entendemos más adelantado o de una endémica falta de autoestima (que nos hace subsidiarios de un respaldo externo para asumir conceptos que no nos atrevemos a aplicar) pero oir sus reflexiones con acento holandés, australiano o neoyorquino dotaba a su discurso de una credibilidad de la que al parecer carecen los acentos sevillanos, gallegos o salmantinos…que llevan tiempo contando y aplicando cosas similares.

Unos días más tarde, en las Jornadas organizadas por el Sedic uno de los ponentes empezó su discurso con estas palabras: “Soy Fulanito, me dedico con cierto éxito a proyectos de realidad virtual y lo hago desde Segovia…ya que,  aunque parezca mentira, Segovia es un lugar tan válido como cualquier otro para innovar en nuevas tecnologías”. En el vino que compartimos después explicó que estaba cansado de comprobar cómo muchas veces su proyecto perdía credibilidad por prejuicios infundados  y coincidimos en la necesidad de hacer apología de nuestras raices como camino necesario para acceder a la globalidad sin perder la perspectiva. Cualquiera puede hacer cosas (interesantes) y contarlas, y debe hacerlo sin complejos; habituarse a la innovación segoviana es un buen ejercicio de puesta en valor de los “sabores” locales 😉


Con esa nueva mirada entendí que lo interesante de lo oído en el congreso no era tanto el acento del ponente como el hecho de que lo expuesto había sido realizado en “casa”, por y para sus usuarios. Nuestra biblioteca es un sitio tan válido como cualquier otro para imaginar y aplicar servicios, no tenemos que esperar a que nos digan cómo hacerlo (aunque es muy recomendable ver cómo lo hacen otros). Seguro que nuestros vecinos aprecian que lo hagamos “hablando como ellos” y, quien sabe, tal vez nos miren con otros ojos.



¿Somos prescindibles?

chart¿Tenemos sitio en la Sociedad de la Información? Parece que el otoño es un buen momento para reflexionar sobre las bibliotecas y sus profesionales. Se suceden las jornadas sobre lo que nos depara la despapelización del libro y su impacto en los, al parecer, devaluados espacios bibliotecarios; se ha celebrado el congreso de públicas, los colegas de las universidades le dan vueltas a si somos CM, en el Sedic organizan unas jornadas sobre el papel de los profesionales en los nuevos mercados informacionales, y a nada que nos demos una vuelta por internet encontraremos una variada oferta para repensarnos.

Sí, todo muy Sociedad de la Información.

Nuestros colegas chilenos prefieren la primavera para sus reflexiones. En periodos de crisis, cuando las autoridades deben poner en la balanza qué servicios mantener y cuáles recortar, las bibliotecas públicas tiemblan. Y el terremoto les ha hecho descender a un terreno más primario, el de las prioridades, el de la supervivencia como servicio. Y se preguntan si un país puede prescindir de sus bibliotecas públicas…

Sí, algo que creíamos superado, muy Sociedad industrial, (la de las infraestructuras, los presupuestos y los puestos de trabajo) para recordarnos nuestra precariedad.

Siendo grave nuestra crisis económica, siendo muy grave la precariedad en la que están muchas de las infraestructuras tras un terremoto, estoy, sin embargo, optimista. Un optimismo que no reside en la esperanza de una legislación que no llega sino en la capacidad que, ahora sí, tenemos para hacernos más visibles. Poco a poco estamos comprendiendo que nuestra razón de ser son las personas  y su relación con la información; si hay un colectivo que haya demostrado que es capaz de “conversar” somos nosotros, si hay una institución que esté interiorizando las nuevas reglas de la generación, almacenamiento y difusión de la información esa es la biblioteca.

Seguir imaginando servicios, atender a los usuarios en el nuevo entorno y contarlo no aumentará el sueldo pero engorda la autoestima y nos pone “en valor”, que falta nos hace. Y, quién sabe, tal vez ayude a cambiar nuestra imagen, algo necesario para pelear por una legislación que nos proteja de vaivenes estructurales. Si nos ven nos valorarán y si nos valoran obtendremos el status de “mal necesario” 🙂



Futuro



No esperes...

No esperes...

El otro día asistí a unas jornadas sobre el futuro de la profesión. Nos reunimos en un edificio emblemático personas que nos dedicamos a esto  de los archivos, la documentación, las bibliotecas.

Tras la charla introductoria de Carol Brey-Casiano se abrió el debate con los profesionales; en la mesa estaban representadas las diferentes visiones de lo que nos espera: la del centro especializado, la de los nuevos centros nacidos (o por nacer) en el XXI con vocación de tercer entorno y la de la biblioteca pública.

Mientras hablaban del impacto de la tecnología en los espacios bibliotecarios (entre ellos la vaticinada, a mi juicio erróneamente, pérdida de usuarios presenciales), de los recortes presupuestarios, de la agobiante (?) sensación de necesidad de reciclaje continuo para no llegar a ningún sitio, de la falta de reconocimiento social y laboral… recordaba, ayudado por la penumbra de la sala, lo que había sido mi “futuro” desde la anterior jornada sobre el mismo tema realizada en la misma ciudad hace 4 años.

Y, curiosamente, me sorprendí optimista y contento ante lo que vislumbro.

Y creo que estoy optimista porque trabajo en una biblioteca pequeña, con pocos recursos, en los que la crisis económica es un más de lo mismo; una biblioteca que asumiendo que los presupuestos son los que son, que los jefes son los que son y que hay circunstancias contra las que no se puede hacer gran cosa decidió aventurarse y tomar decisiones para ofrecer un servicio bibliotecario diferente; una biblioteca que sabía que su futuro no podía ser peor que su presente. Comprendí que mis jefes le exigen a la biblioteca casi tanto como le dan (poco o nada) y que podía centrar mis esfuerzos en hacer algo que me gustase descartando actividades/servicios que aún siendo importantes iba a realizar sin convicción; que se puede compensar la falta de un lugar amplio y confortable con una sonrisa y una conversación fluida; que las paredes de mi web llevan los colores y el mobiliario que me agradan; que no estaba solo, que hay muchos colegas repartidos por el mundo mundial dispuestos a darme consejo, ayuda y ánimos.

No me preocupa el futuro; necesito mejorar el presente. Y dado que la profesión está sumida en la incertidumbre y que hasta ahora las soluciones pasan por unos recursos que sabemos positívamente no vamos a tener hay que tomar decisiones que podamos acometer. Y sí, estoy pensando en la tecnología…pero estoy hablando de actitud.

Experimentación, conocimiento, imaginación


Experimentación y pequeñas mentirijillas

Experimentación y pequeñas mentirijillas

Las bibliotecas no han sido entornos innovadores: de antemano se sabía qué hacer y la tecnología utilizada se amoldaba bien a la consecución de ese objetivo; l@s bibliotecari@s no teníamos que imaginar nada; nos limitábamos a reproducir el mismo proceso (modificación puntual al margen) que ha funcionado los últimos siglos.

Ahora que la certeza se nos ha esfumado la biblioteca que sabe lo que tiene que hacer está abocada al fracaso. La compra de un producto no nos va a garantizar un servicio óptimo y nadie nos va a decir cuál es el camino acertado: no es tiempo de tecnología de bibliotecas, es tiempo de tecnología en la biblioteca, tiempo de imaginación aplicada a nuevos (e inciertos) procesos.

Entender el funcionamiento de las cosas sin haberlas utilizado previamente es complicado; saber qué podemos esperar de algo cuya existencia desconocemos es tarea imposible. Adaptarse a un nuevo entorno exige experimentación y conocimiento: experimentación que nos acerque a un conocimiento que nos ilumine y nos abra las puertas de la imaginación…

La formación y el reciclaje deben pivotar sobre estos tres pilares: experimentación, conocimiento, imaginación. Hay resistencia a experimentar con lo desconocido porque nos exige asumir que los procesos que dominamos deben ser modificados y porque no sabemos para que nos puede servir. “Explicar” la imaginación cuando por fin se demanda la experimentación es un auto de fé que solo se puede realizar si el alumno es, sobre todo, un amigo…

En 2006 la biblioteca de Muskiz organizó un taller de blogs; los asistentes (profesionales de bibliotecas de pueblo además de  amigos) venían porque se les dijo que un blog era una herramienta gratuita que les permitiría hacer esa página web que sus jefes (la administración) les negaba.  No era el momento de explicar que esa herramienta les dotaba de la posibilidad de generar, organizar y distribuir contenidos propios; que más allá de esa página web estarían en disposición de experimentar con las nuevas reglas de la información; y que entendiendo cómo se genera y fluye la información iban a estar mejor preparados para seguir haciendo lo que mejor hacemos: intermediar entre el usuario y sus necesidades de formación, información y ocio…No era el momento… pero aún así lo intentamos. Aquel día, en aquel taller, mis colegas no entendieron porqué insistía en contarles nosequé de rss, sindicación, remezcla cuando lo que necesitaban era saber cómo pegar una imagen y poner el enlace. Eso sí, aunque no entendían muy bien lo que se les pedía accedieron a hacer unos blogs de una manera determinada (Bateginik). Creo -con el optimismo que da un vino a media tarde :-) – que el monográfico de  Educación y Biblioteca que nos han preparado Merlo y @NoemiGomez se empezó a escribir con aquellas personas que necesitando experimentar abrían puertas a la imaginación inducida…

El otro día, en Donosti, lo que era un taller práctico de edición digital se convirtió en un sermón sobre la necesidad de entender el proceso de edición electrónica; sobre la importancia de que las bibliotecas experimentemos con los diferentes formatos y dispositivos para poder asumir las nuevas reglas de generación y distribución de contenidos; sobre la posibilidad real de convertirnos en editoras de ese bagaje cultural que permitirá introducir lo local en lo global; sobre la obligación de no discriminar a nadie por su pantalla, por su poder adquisitivo…y una vez más, aunque todos deseaban hablar de dispositivos, epubs, sigiles y calibres dejaron, educadamente, que me explayase. Quién sabe, a lo mejor se está cociendo un nuevo monográfico.

Conservar difundiendo

Crónicas de PobeñaPobeña queda cerca de Macondo (según miras en el mapa, al otro lado del océano), en la parte de Muskiz que baña el cantábrico. Hilario Cruz, pobeñés, escribió en un libro sus recuerdos; su lectura es obligada para saber cómo vivíamos en el XX y, quién más quién menos, busca entre sus páginas alguna mención sobre sus abuelos, tíos… La consulta reiterada del libro ponía en peligro la conservación del ejemplar depositado en la biblioteca y decidimos restringir su consulta a la sala. Vamos, de manual.

De manual también fue la cara del usuario al comentarnos que a ver si creíamos que no tenía otra cosa que hacer que ir a leer un libro de lunes a viernes entre las 10 y las 13 o entre las 16 y las 20. Y no le faltaba razón.

La edición estaba agotada; la reedición en papel es impensable (cara) y la biblioteca no permite el préstamo del único ejemplar disponible en su colección, obligando al lector a acudir a la biblioteca para consultar el libro. ¿Qué primar, la conservación o la difusión?

En la bibioteca había un escaner, poco usuario por la mañana…y la convicción de que ninguna editorial iba a reeditar el libro; Hilario había muerto y sus descendientes no entendían muy bien qué queríamos hacer pero nos dieron permiso. Y apostamos por conservar difundiendo.

Desde entonces (2003) han cambiado muchas (maneras de hacer las) cosas pero hay algo más vigente que nunca: la tecnología permite adoptar estrategias innovadoras para preservar y difundir. También a las bibliotecas. Seguro que cerca de vuestras bibliotecas hay un Pobeña y un Hilario…chart