Muchas gracias / Mila esker / Moitas grazas / Moltes gràcies

*Nota del @ferjur para entender el texto. En Euskadi funciona un servicio de préstamo interbibliotecario (financiado por el Gobierno Vasco) que junto con el catálogo unificado y el carnet único han ayudado (bajo mi punto de vista) a mejorar la calidad del servicio ofrecido. Por diversas razones (carga de trabajo extra que no se puede/quiere asumir, considerar que el esfuerzo presupuestario propio debe revertir exclusivamente en la propia biblioteca y sus vecinos, desacuerdo con las “reglas de juego” mínimas…) no todos pensamos lo mismo.

La biblioteca de Muskiz ha experimentado un gran salto de calidad gracias al apoyo de esas bibliotecas que han apostado por el préstamo interbibliotecario y quería dar las gracias. Aprovecho el mensaje que hemos enviado a nuestros colegas de las bibliotecas de Euskadi para volver a visitar este blog.

 

img_0183Mila esker / Muchas gracias

Desde que empecé a trabajar mantengo una hoja de cálculo en la que apunto asistencias y préstamos. Sí, la biblioteca es algo más (“mucho más” nos gusta pensar) que lo que insinúan esos dos indicadores pero los considero un buen termómetro. A 1 de enero nuestro reto es superar la cifra del 31 de diciembre y cada final de año me entretengo, más de lo razonable, contando los préstamos que faltan o sobran para lograr el objetivo. 11.724 marcaba la casilla final en 2015; a pesar de recortes y paradigmas digitales, para este 26 de diciembre ya habíamos trasegado más de 11.724 libros, revistas, películas y saludos.  Como en años anteriores, el logro sería inalcanzable sin el préstamo interbibliotecario (el 5% de esos préstamos, unos 620 ítems. Mapa de procedencia).

Nunca me había planteado lo que supondrían en dinero los servicios que prestamos; incluso ahora que  necesitamos  demostrar que no somos gasto sino inversión miro con escepticismo las cuentas que realizamos sobre la biblioteca (si desconfío de las estimaciones que se hacen cuando hablan del monto de la piratería digital cómo no hacerlo de las que realizamos sobre el valor económico de nuestros servicios). Aún así, para poder hablar en el mismo registro que utilizan mis políticos cuando me tocan los presupuestos, recurro a la calculadora bibliotecaria que han preparado nuestros colegas navarros: a ver, 12,90 € el préstamo del libro, 1,92 € las revistas, 2,63 € las pelis, 8,74 los cds… por 11.7ymuchas transacciones en 2016… unos 100.000 € de servicios prestados y no cobrados. El 5% del préstamo realizado en Muskiz gracias al aporte de otras bibliotecas ha permitido ahorrar/sobredimensionar/ofrecer servicios adicionales por un valor de 7.740 € (más que el presupuesto asignado para compras de fondos en 2016).

Me parece que las cifras (necesarias aunque no sé si creíbles…concedámonos el beneficio de la duda) no reflejan toda la realidad. El préstamo de un libro, más allá del argumento del (hipotético) retorno de la inversión que podemos emplear para negociar presupuestos, nos ofrece la oportunidad de conversar y “exponer/mostrar/vender” un renovado concepto de biblioteca (ahora que estamos tan necesitados de demostrar “valor”). Y sabemos (porque así nos lo hacen saber los lectores) que cuando lo que prestamos viene de otras bibliotecas la satisfacción aumenta, se modifica (para bien) nuestra imagen y la creación de valor se multiplica. El valor es un intangible que depende de los estados de ánimo…

Muchas veces nos preguntan sobre los mejores servicios bibliotecarios; siempre apunto tres:
– la amabilidad de l@s profesionales (el factor humano),
– el wifi abierto y sin contraseñas (oferta tecnológica amigable y flexible)
– el préstamo interbibliotecario (esa cooperación que permite el reescalado de nuestros servicios).

La combinación de los tres hace que quien entra en una biblioteca, bien como usuario, bien como profesional, se sienta cómodo. La amabilidad y el wifi corren de mi cuenta, el préstamo interbibliotecario de la vuestra. Y por eso quiero daros las gracias.

Gracias porque nos ayudáis a paliar las deficiencias presupuestarias, a gestionar mejor nuestro fondo, a mover libros que no sabíamos que estaban en nuestras baldas, a recibir felicitaciones por hacer nuestro trabajo; gracias porque estamos haciendo sentirse especial al usuario que espera un libro, una película  y se alegra con el mensaje  que le anuncia que ya ha llegado y que, cuando quiera, puede pasarse por la biblioteca; gracias por ese vecino que ha vuelto porque le han comentado que si necesita un libro los de la biblioteca se lo traen de donde haga falta; gracias porque nos demostráis que se puede ser parte de una gran biblioteca (la mayor de Euskadi, no lo olvidemos) sin perder personalidad, autonomía e idiosincracia; gracias porque asumís un trabajo extra en vuestra ya de por sí saturada jornada. ¡Ah! y gracias por esa lección de “Reciclaje aplicado al embalaje de libros” que me dispongo a poner en práctica para devolver lo que os debo 🙂

Feliz año nuevo / Urte berri on

De cuando esas cosas que a veces te preocupan descubres que tienen nombre y apellido

Saludos de nuevo, volvemos de nuevo al blog después de una larga temporada de letargo. Espero que entre post y el siguiente el intervalo no sea tan largo. ¡Venga!, al grano:

Uno de los aspectos que siempre me ha preocupado ha sido el que cualquier aplicación, web, base de datos, temas en los que yo esté implicado, etc. quede bien documentada para las “generaciones futuras”.  Aunque si soy sincero, en realidad es que las personas de tu equipo lo dejen bien documentado por si tengo que enfrentarme al producto y resulte que mi conocimiento sobre cómo está hecho sea limitado.

Eso lo ha sufrido en sus carnes el amigo David Maniega durante los años que trabajamos juntos: David como webmaster y desarrollador cerraba un proyecto y con la presión ya se metía en otro. Yo le insistía en que debía documentarlo todo por si en su ausencia debía enfrentarme a todo eso que desarrollaba. Bien, en realidad se lo decía de modo más coloquial: que si lo atropellaba un autobús yo que quedaba “colgado” con la aplicación.  Aunque debo reconocer que con el tiempo me familiaricé con su modo de trabajar y sin documentación podía deducir porqué lo había hecho de un modo y no de otro 😉

Volviendo al tema de este post: Unos días antes de cerrar el 2015 asistí a un interesante curso sobre Arquitectura REST y APis, pero tranquil@s, no voy a disertar sobre conceptos marcianos, ni REST ni APIs, no sufran.

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Imagen: Pixabay  CCO Public Domain

Pero en las conclusiones, Alex Muntada que impartía el curso apuntaba que la peor pesadilla sobre las API y el diseño de una API REST era la documentación: que en general es mala, obsoleta, errónea o inexistente.  Y gracias a esto descubro el concepto de “Semantic Gap”, que tal como lo describe Wikipedia hace referencia a la diferencia entre lo que se describe y lo que se interpreta al utilizar “lenguajes” distintos.

Y salvando las distancias entre este concepto tecnológico y llevándolo a nuestro terreno, me atrevo a afirmar que esto también nos sucede a nosotros. Imaginémonos el siguiente caso:

  • El equipo TIC, desarrolla una aplicación que debe ser administrada por nosotros y utilizada por nuestros usuarios
  • La documentación –y los comentarios dentro del código– estarán probablemente redactados en un lenguaje “marciano” para la mayoría de nosotros pero entendible para los miembros del equipo TIC.
  • Y si los desarrolladores elaboran la documentación para el administrador de la aplicación y para el usuario final, lo más probable es que suceda algo similar: en un lenguaje no tan “marciano”, pero probablemente de difícil comprensión.
  • Seguramente el administrador de la aplicación realizará el esfuerzo en familiarizarse con ella y acabe descubriendo todas las prestaciones de esta. Pero ¿Y si cambiamos al administrador? …. pues volver a empezar de nuevo hasta tomarle de nuevo el pulso.
  • Lo peor estaría en el lado del usuario: Ese fantástico –y a veces demasiado extenso–tutorial que ha costado tanto esfuerzo ¿Está pensado para ellos? ¿Se utilizó la terminología que ellos entienden? Atent@s que aquí puede hallarse el éxito o fracaso de una aplicación y también de un servicio, protocolo, etc.

Como ejemplo “la aplicación tiene un “cron” que cada noche lanza una “query” que llama a una “vista” que se llama “Importpatron””.

Si no estamos familiarizados con el tema de servidores eso de “cron” no lo asociaremos a una “tarea programada”, según nuestros conocimiento con el diseño de bases de datos quizás desconozcamos que “query” se refiere a una consulta y que “vista” es una tabla creada a partir de consultar diferentes tablas (¿Tablas?, ¿Qué son tablas? 😉 )  y quizás sí que interpretamos lo de  “importpatron” que deben ser los datos de usuarios importados de otro sistema de información, aunque quizás otro TIC no entienda en concepto ”patron” al que muy probablemente estemos familiarizados los que gestionamos sistemas de gestión bibliotecaria.

Vamos, todo un tema que se podría traducir para el administrador por  “La información de los usuarios es importada cada noche de la base de datos ….. que gestiona el Servicio ….. ” y quizás para el usuario como “La información se actualiza diariamente a las … horas”.

El ejemplo lo he centrado en el entorno TIC, pero si eres TIC no te ofendas, es tan solo un ejemplo. Hace poco encontré  un manual que hice hace casi 10 años sobre cómo realizar el inventario en mi lugar de trabajo y si los que realizan dicha tarea lo entendieron a la primera, se merecen un homenaje.

Me imagino que para minimizar el “gap”  –que no resolverlo– debemos trabajar de modo transversal e interdisciplinar y además de realizar el esfuerzo de ponerse en la “piel” del destinatario y sin olvidar que cuando mejoramos la aplicación, desarrollamos una nueva versión o simples cambios menores deberemos revisar la documentación ya que lo ms probable es que requiera algunos cambios.

Pues,  ¡ya tenemos un nuevo propósito para 2016! 😉

Bien, ya sabéis, cualquier comentario, aportación y mejora de esta entrada será bienvenida. Un poco de “scroll”, y  más abajo tenéis la oportunidad de hacerlo (¿Scroll?, ¿Qué es scroll? 😉

PD: Algun@s sabéis que otra de las cosas que me preocupan es tener que hacer las cosas dos veces, vamos que si la información ya está disponible en un sitio, no volver a entrarla o duplicarla. Si también os preocupa, entonces “rascar” un poco en el tema de Arquitectura REST y APIs, vuestros bibliotecarios y usuarios os lo agradecerán.

Bateginik ¿el fin de un sueño?

bateginikHoy estoy un poco triste. Se ha difundido en Udalbib (lista de distribución de profesionales de Euskadi) un mensaje preguntando por la continuidad de Bateginik; el mensaje lo envia una de las personas que más se ha comprometido con el proyecto y que viéndo cómo languidece lanza un SOS pidiendo insuflar nuevos aires o cerrar el chiringuito.

Bateginik es un boletín de novedades realizado cooperativamente por bibliotecas públicas de Euskadi; nada del otro mundo pensaréis…con razón. Y sin embargo Bateginik es un proyecto cooperativo impulsado por bibliotecas municipales que refleja muy bien lo que es la web social y eso que se ha denominado “biblioteca 2.0”. Para entender Bateginik hay que retroceder hasta 2006 (mucho tiempo en esto de la web social) y ver a un grupo de profesionales jugando con algo que se llamaba Blogger y poniéndose de acuerdo para generar contenidos y remezclarlos en condiciones: rss, sindicación, agregación… en un momento en que no era muy habitual hacerlo.

La web social es una simbiosis entre tecnología y actitud; aquel grupo de personas lo entendió perfectamente y lo puso en práctica; ejercimos de usuarios de la web creando y difundiendo contenidos. Y funcionó. Creo no equivocarme si afirmo que todos los participantes son claros exponentes de lo que se puede hacer en la biblioteca del XXI.

Bateginik es un proyecto horizontal que necesita un respaldo para poder coger musculatura; creo que la implicación de la administración hubiese facilitado que muchas más bibliotecas hubiesen adquirido los conocimientos técnicos necesarios para poder alimentar el proyecto; y me gusta imaginar que Bateginik, a cambio, aportaría a la formación tecnológica ese plus de actitud necesario para crear servicios bibliotecarios. No sé; en este momento la administración tiene dinero para enseñarnos a hacer blogs…pena que la actitud no se subvencione.

Conclusiones del Consejo de Cooperación Bibliotecaria

El Consejo de Cooperación Bibliotecaria se reunió en Córdoba el 13 de febrero de 2009. Las conclusiones y decisiones tomadas en esta sesión fueron las siguientes:
– Encomendar al Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional la creación de una Agenda Española de ALFIN.
– Continuar con el Plan de Dotación Bibliográfica Extraordinario para 2009 y se mantener el plazo del día 20 de febrero para confirmar que suscriben los convenios con las cuantías fijadas y en los términos establecidos.
– Encomendar al Grupo de Trabajo de Perfiles Profesionales la elaboración de un Plan de Formación continua y de intercambio de profesionales entre todas las administraciones públicas y en colaboración con entidades privadas dedicadas a estos temas.
– Se encomienda al Grupo de Trabajo de Colecciones Digitales continuar con los proyectos iniciados para la creación, acceso y difusión de recursos digitales para contribuir en los proyectos cooperativos Hispana y Europeana.
– Se acuerda que la Biblioteca Nacional de España inicie el proceso para impulsar una política nacional de preservación digital.
– Se acuerda que el grupo de trabajo de Normativa Legal presente un borrador de texto que regule la remuneración a los autores por los préstamos realizados de sus obras en bibliotecas para elevarlo a la comisión técnica de la conferencia sectorial.
– Se acuerda, a petición de la Comisión Técnica de la Biblioteca Nacional de España y de las bibliotecas Nacionales y Regionales de las Comunidades Autónomas, recomendar que los diferentes sistemas bibliotecarios de titularidad de todas las administraciones públicas y entidades representadas en el Consejo adopten el MARC 21 como formato de descripción bibliográfica en sus sistemas integrados de gestión bibliotecaria.
– Se acuerda que el Grupo de Trabajo de Alfabetización Informacional pase a ser mixto y afecte a todas las comisiones técnicas.
– Se acuerda que el Grupo de Trabajo de Materiales Especiales de Patrimonio Bibliográfico pase a denominarse Grupo de Trabajo de Catálogo Colectivo de Patrimonio Bibliográfico y que centrará sus actividades en cuestiones técnicas que deriven del funcionamiento del Catálogo.
– Se acuerda la puesta en funcionamiento de dos nuevos grupos de trabajo: 1. Perfiles profesionales y 2. Conservación del Patrimonio Bibliográfico. Ambos de carácter mixto que afectan a todas las comisiones técnicas de cooperación.
– Se acuerda publicar en la web del Ministerio de Cultura, en el espacio habilitado para el Consejo, toda la información relacionada con él, así como todos los documentos fruto del trabajo de los grupos y de las comisiones. Además, el Ministerio de Cultura pone a disposición de todos los grupos de trabajo y comisiones técnicas una nueva aplicación con foros que permitirá el trabajo cooperativo de forma virtual.