¿Nuevos modelos de cooperar, colaborar y compartir?

Desde hace décadas las bibliotecas han colaborado entre ellas para optimizar recursos, aunar esfuerzos, compartir experiencias etc.. que con el tiempo se han formalizado en redes, consorcios, asociaciones, etc.. como REBIUN la Red de Bibliotecas Universitarias Españolas, el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Catalunya (CBUC) que actualmente está integrado en el Consorcio de Servicios Universitarios de Catalunya (CSUC) o a más alto nivel como puede ser LIBER la Ligue des Bibliothèques Européennes de Recherche u OCLC.

Uno participa o ha participado en diferentes grupos de trabajo especialmente en las dos primeras entidades y sin desmerecer la utilidad y las ventajas de este tipo de entidades, en general se quedan en el nivel de direcciones y técnicos con poca influencia de los “front office” de las bibliotecas que finalmente tienen que implementar los proyectos acordados.

Pero en  los últimos diez días hemos vivido tres experiencias ligeramente diferentes a las dinámicas de esas macroentidades mencionadas.  

Por un lado el segundo encuentro entre equipos de las bibliotecas con perfil politécnico lease las bibliotecas de las universidades politécnicas de Madrid, Valencia, Cartagena y Catalunya. La idea surge a partir del proyecto UP4, una alianza entre las cuatro universidades para entablar acciones conjuntas en materia de docencia, investigación,
transferencia del conocimiento e innovación. 

El planteamiento de las bibliotecas de estas cuatro instituciones fue,  ¿Si lo hacen los de “arriba”,  porque no las bibliotecas? Pues nada, un sondeo aprovechando la última asamblea de REBIUN, unos e-mail más alguna llamada y manos a la obra.   

Mañana intensa en donde cada institución presentó sus proyectos más relevantes, además de tratar aspectos que nos inquietan y cómo los podemos afrontar, acordando algunos proyectos a desarrollar conjuntamente.

Se mostraron iniciativas, algunas de las cuales se presentarán en el próximo Workshop de REBIUN   como la geolocalización de la producción científica, mapas de la ciencia, plataformas de préstamo de e-books, como incorporar los materiales de las editoriales, la gestión de datos de investigación, cómo se gestiona el flujo de trabajo entre los CRIS y los repositorios,  el autopréstamo de portátiles. UP4

Todo un conjunto de temas en los que alguna de las bibliotecas está trabajando, otras ya lo hacen pero tienen inputs para mejorar o bien iniciativas para afrontar conjuntamente. Mención especial merece los costes que supone para cada una de las bibliotecas los productos digitales que suscriben: la diversidad de tarifas es sorprendente y  requieren de una normalización, No digo precios, pero algunas diferencias eran de escándalo y aquí hay tarea 😉

…. Y  seguimos: 24 horas más tarde celebramos un encuentro conjunto entre los equipos y directores/as de las bibliotecas de la Universidad de Barcelona (UB) y la de Politècnica de Catalunya  (UPC).

Contextualicemos primero: la zona universitaria de Barcelona debe ser una  de las áreas con mayor densidad de bibliotecas académicas. En poco más de un kilómetro cuadrado,  además de los servicios técnicos, hay siete bibliotecas de la UB y cinco de la UPC y resulta que salvo alguna excepción los responsables de la UB no conocen a los de la UPC y viceversa. UB_UPC

Pues la idea del encuentro es empezar a recortar ese “gap” entre bibliotecas que realizan actividades similares y que nunca habían hablado entre ellas cuando en algún caso les separa un semáforo o menos.

Tras una breve presentación se generaron un sinfín de propuestas de colaboración que por votación se redujeron a seis que se concretaron gracias a diferentes grupos de trabajo y de las que durante el próximo curso desarrollaremos un par de ellas, además del compromiso de realizar el encuentro regularmente.  

Mis percepciones del encuentro más allá de las propuestas: la importancia de conocer al o la de la biblioteca de al lado, las conversaciones sobre temas terrenales que afectan  a las bibliotecas como el modo de gestionar el silencio, los hurtos, el esfuerzo mantener las instalaciones abiertas con recursos reducidos, la gestión de los fondos, el mobiliario, los conflictos etc… una pausa y buen café tuvo su efecto.  Y creo que como decía Rick Blaine (Bogart) a Louis Renault (Claude Rains) en Casablanca:  presiento que este es el comienzo de una gran amistad.

Y para finalizar la semana una reunión de seguimiento del  Proyecto LaboBiblioteques  otro ejemplo de buenas prácticas y colaboración en dónde están implicadas la redes de bibliotecas públicas de la Generalitat de Catalunya, de la Diputació de Barcelona, del Consorci de Biblioteques de l’Ajuntament de Barcelona y las bibliotecas de la Universidades de Girona, Barcelona, Oberta de Catalunya y Politècnica de Catalunya.

LaboBiblioteques es un espacio abierto de colaboración entre bibliotecas públicas y universitarias y con toda una serie de actuaciones y propuestas.   En este caso, lo relevante labono es la reunión de seguimiento, sino comprobar cómo va avanzando las diferentes actuaciones y especialmente  la completa autonomía de las diferentes bibliotecas para entablar proyectos basándose en la proximidad, en la temática  intereses, etc… y cada proyecto es completamente autónomo y que avanza al ritmo que acuerdan los responsables del proyecto.  También son temas muy pero muy terrenales como coordinarse en las aperturas en época de exámenes, el intercambio  temporal de lotes de libros o la formación en programación a usuarios de bibliotecas públicas entre otras actividades que se van cocinando.

Si has llegado hasta aquí, te debes estar preguntado el porqué de contar estas tres iniciativas, pues porque creo que estamos viviendo un nuevo modelo de colaboración. Me explico:

En estos casos considero relevante a diferencia de las asociaciones digamos formales como las mencionadas al inicio, que hemos logrado bajar algún escalón de lo podríamos definir “jerarquía bibliotecaria”. Ya no es tan macro o por “arriba” sino ya a nivel de biblioteca, completamente informal y como ya he mencionado anteriormente más terrenal y que implica pequeñas actuaciones y no grandes proyectos que a las “grandes asociaciones” por sus dinámicas es lógico que no contemplen.

Es probable que en una época de crisis a la que si le añadimos rápidos cambios tecnológicos que afectan a los modelos de aprendizaje y por extensión a las bibliotecas aparezca una filosofía basada en una fuerte colaboración desde abajo a casi coste cero y abierta a ideas y proyectos.  Probablemente puro instinto de supervivencia.

El futuro de los diferentes acuerdos ¿Quién lo sabe? pero va a depender de los que están en primera fila de las bibliotecas no de las cabezas pensantes.

Curiosamente cooperar, colaborar y compartir empiezan en CO,  otra característica es que también es low COst.

Si conoces experiencias similares, este puede ser un buen lugar para compartirlo 

…. y luego dicen que cuando finaliza la actividad académica, las bibliotecas vamos al ralentí. Leyenda urbana naturalmente 😉

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