Contar historias: que gire la rueda

Hola, por si pudiera interesar…

Dada la poca imaginación de esta biblioteca (la mala praxis siempre en primera persona del singular, que somos muy susceptibles…) acostumbramos a martirizar a nuestros lectores con la mismas historias: las novedades, guías de lectura, algunos eventos especiales…; el pdf está muy bien para los folletos en papel pero cuando lo que queremos es que nos hagan caso desde un teléfono móvil (qué menos ahora que nos hemos lanzado a la conquista de las redes sociales) lo que enviamos desanima a cualquiera (sí, confieso, decidí escribir esto cuando en la pantalla del móvil me topé, una vez más, con un tuit bibliotecario que enlazaba a un pdf incrustado en Issuu).

Hay muchas herramientas que nos ayudan a soventar ese problema. Hasta que dejó de existir nos gustaba utilizar Storehouse porque permitía combinar texto, fotos y vídeos de una manera muy sencilla y con un resultado visual muy llamativo; también porque no exigía del lector darse de alta ni descargarse ninguna aplicación para ser consultada -algo sobre lo que ya reflexionó @narroyo -. Su defunción en julio de 2016 nos dejó huérfanos.

Hemos aprovechado las navidades para buscar sustitutos y hemos encontrado dos posibles candidatos.

Myalbum (ejemplo)

Ambas son muy fáciles de usar y (muy importante) se adaptan a todo tipo de pantallas. Otra herramienta que nos parece muy aprovechable es Storify.  Dice @jguallar en Curación de contenidos en bibliotecas mediante plataformas social media:

“Otro de los programas  más conocidos para hacer CC es Storify. Tiene una altísima flexibilidad y por ello enormes posibilidades para el sense making, al permitir integrar todo tipo de contenidos de la Web y de las redes sociales con comentarios propios, y crear un hilo narrativo como si se tratara de un artículo que incorpora piezas extraídas de Twitter, blogs, webs, etc. Ello le ha hecho bastante popular en determinados ámbitos como el del periodismo digital. Sin embargo, quizá debido a esas altas posibilidades narrativas, apenas se ha visto su uso por parte de bibliotecas. En el caso de éstas, casi siempre vinculado a la narración de actos que han tenido lugar en la institución o en los que la biblioteca ha intervenido, aunque también se ven algunos ejemplos de otros usos.”

Vale, emplear Storify para hacer un boletín de novedades es como poner al cocinero jefe a pelar patatas pero…queda tan bonito (y amigable) cuando se ve en una pantalla pequeña…;-)

https://storify.com/bibmus/otsailean-irakurtzeko

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“Roda”. Joan Brossa —1969-1989 Poema-objeto 114 x 114 x 30 cm Colección MACBA. Consorcio MACBA. Fondo Joan Brossa. Depósito Fundación Joan Brossa

Moraleja: Ya sabemos que no somos originales ni en lo que contamos ni en el uso de la tecnología pero no es necesario descubrir la rueda todos los días, a veces es sufuciente con hacerla rodar de vez en cuando…

Aprender a mirar, enseñar a mirar la biblioteca (II)

Aprender a mirar, enseñar a mirar (I)

¿Qué es la biblioteca? Pigmentos y trazos

La naturaleza cambiante de los documentos (tablillas, papiros, pergaminos, papel, bytes) y sus condiciones de acceso condicionan nuestro concepto de biblioteca, bibliotecario y usuario. Con la digitalización el documento pierde el soporte y estas definiciones la consistencia; colección, usuario y bibliotecario adquieren un significado diferente que nos hacen cuestionar lo que es y debe ser la biblioteca y cuál será nuestro papel. Recurrir a la biblioteca porque es el lugar donde se encuentran los libros (todavía nuestro mayor activo) se agota; conseguir que los ciudadanos nos sigan considerando opción para obtener información es cada vez más complicado y no creo que estemos en disposición de transformarnos en un “makerspace” sin libros de la noche a la mañana. ¿Dónde se encuentra la esencia de la biblioteca que queremos ofrecer?, ¿tenemos que rellenar con tecnología los huecos dejados por los libros que no vamos a comprar?, ¿seguirá siendo la lectura nuestro eje vertebrador?, ¿hacia dónde debemos dirigir la mirada ahora que el libro parece no tan importante?

Nos gusta imaginar las futuras bibliotecas como espacios dinámicos y abiertos, transitados por personas que utilizarán la tecnología para aprender, hacer y enseñar. A mi también, y creo que estará a nuestro alcance si apostamos por abandonar nuestra zona de confort para superar dinámicas consideradas consustanciales. Y a veces no será fácil:

queja

Queja sobre el funcionamiento de la biblioteca enviada al ayuntamiento de Muskiz  y contestación a la misma.

“Buenos días! En el día de ayer 17/05/2016 me encontraba junto a otras personas en la biblioteca y llegaron unos chavales montando bastante jaleo. Le dijimos a la encargada de la biblioteca que por favor les dijera algo ya que en una biblioteca una de las normas es estar en silencio y más que nada por respeto a las personas que allí nos encontrábamos. La respuesta que nos dió fue inaudita: que si necesitábamos silencio nos fuéramos al aula de estudio que hay habilitada al lado. Por supuesto abandonamos la biblioteca varias personas, pero no es justo que las personas que cumplimos las normas seamos las que tengamos que abandonarla porque los responsables no hagan su trabajo.

Un saludo”

“Hola A, muchas gracias por hacernos llegar tu queja.

Los espacios bibliotecarios son, hoy en día y por méritos propios, unos de los principales espacios comunitarios de las sociedades contemporáneas. Esta socialización basada en la igualdad de acceso a los recursos de información y de conocimiento ha permitido incorporar nuevos perfiles de usuarios y también nuevas formas de usar, entender e interactuar con la biblioteca. Estas nuevas formas de uso de la biblioteca han añadido a  las mismas una nueva variable: la gestión del ruido. El silencio es un servicio que la biblioteca ofrece pero no garantiza.

La biblioteca de Muskiz es un espacio al que a diario acuden muchas personas y los responsables intentan dar el mejor servicio conciliando todas las necesidades: hay personas que necesitan estudiar, otras conectarse a internet, muchos niños vienen al club de lectura, adultos a por libros…la variedad de tareas a realizar por el personal de la biblioteca es muy variada, entre ellas mantener el orden. Conseguir un equilibrio que satisfaga a todos es difícil.

En esta biblioteca no hay ninguna norma sobre la obligatoriedad de estar en silencio pero, sabedores de su importancia para el estudio y la lectura, tenemos una sala de estudio en la que, ahí sí, hay que respetar el silencio.

Ayer por la tarde pasaron por la biblioteca 75 personas, sobre las 17:00 habría unas 40, y en ningún momento hubo “jaleo” aunque sí ruido. Al ver que empezaba a haber muchas personas usando nuestros servicios nos limitamos a recordar a los usuarios que necesitaban silencio que tenían a su disposición la sala de estudio.

Atentamente

Fernando Juárez. Bibliotecario”

Los automatismos delatan que seguimos muy condicionados por cómo hemos interiorizado lo que debía ser una biblioteca. Los profesionales nos sentimos cómodos en el tradicional y poco conflictivo ecosistema colección-estudio-silencio, nos sigue preocupando más la integridad y la salvaguarda patrimonial que la difusión (estoy pensando, por ejemplo, en las políticas de préstamo con sus multas y sanciones); los usuarios nos siguen viendo como suministradores de libros, de información (… aunque pueden recurrir a agentes tecnológicos que están mejor preparados para suministrar datos) y de un espacio de silencio. No creo que consideren (consideremos) que su papel en la biblioteca vaya más allá de usar el wifi, sentarse y pedir un libro.

Si nuestra propuesta se estanca en el monocultivo libro-estudio-silencio el uso de la biblioteca será muy estacional, perderá la atención de los usuarios y nuestro papel profesional será irrelevante/prescindible. Para el futuro  imaginado necesitaremos superar estereotipos, alterar inercias y evitar perdernos buscando altamiras tecnológicas* (tan inalcanzables para la mayoría de las bibliotecas en el entorno digital como anteriormente en el analógico). Por eso me gusta la idea de bibliotecas como espacios demandados (y financiados) por la comunidad, acondicionados, administrados y orientados por bibliotecarios y dedicados a la creación de conocimiento para mejorar la vida de la comunidad a la que sirven que nos propone David Lankes. Me gusta por el protagonismo que concede a las personas (profesionales y usuarios), por la confianza que muestra en nuestras posibilidades. Bajo su punto de vista las colecciones (o la tecnología) no son la finalidad sino la herramienta para conseguir un propósito superior: mejorar la sociedad a través de la creación de conocimiento. Y apunta hacia dónde dirigir la mirada: “no estamos en el negocio de la información; estamos en el negocio del conocimiento lo cual nos sitúa en el negocio de la conversación”.

Conformar y organizar una rica y variada colección, crear servicios de búsqueda y referencia, asesorar a los lectores, facilitar el acceso a recursos, proporcionar un ambiente adecuado y seguro, motivar a las personas… son acciones al alcance de todo tipo de bibliotecas que nos permiten aprovechar las inercias de nuestro pasado-presente (con las que nos sentimos cómodos) para facilitar esa creación de conocimiento que hará que nuestras comunidades estén mejor preparadas. Francamente, lo de crear conocimiento me parece un poco pretencioso pero sí que podemos mejorar la comunicación con nuestros usuarios y propiciar un ambiente distendido que facilite esa conversación que tal vez se convierta en el germen del conocimiento. La receta: alterar las inercias y aprender-enseñar a mirar la biblioteca de otro modo.

Alterar las inercias

Cuando empecé a trabajar en la de mi pueblo sabía qué caracterizaba una buena biblioteca y buscaba ofrecérsela a mis usuarios. Consideraba, como la mayoría que nunca se ha acercado a una, que era un combinado de libros (muchos, buenos y variados) y (extremo) silencio para propiciar el estudio, la lectura y la reflexión. Aunque construir una gran colección se escapaba de nuestro presupuesto sí podíamos (y debíamos) al menos salvaguardar el silencio. Y, ya es mala suerte, nuestra biblioteca tenía una puerta con una ventana de cristal por la que se asomaban a curiosear los que acudían a otros servicios de la casa de cultura. Me molestaba sobremanera que, tras el fisgoneo, los más osados entrasen a saludar a algún conocido o incluso a mí, ¡el bibliotecario!… Mi primera decisión profesional importante fue ordenar cambiar la puerta.

La puerta es la primera toma de contacto que proponemos y condiciona nuestra comunicación. Si es opaca aísla, encapsula el espacio, no invita a entrar a quien no tenga algo concreto que hacer dentro. La disposición del espacio, el mobiliario, la señalización también anticipan qué podemos esperar y cómo debemos comportarnos. En nuestra biblioteca nada invitaba a entablar una conversación que no veíamos necesaria; quien traspasaba la puerta susurraba para no alterar el silencio. Esa era la realidad ajustada a cómo entendíamos y definíamos la biblioteca.

Internet nos ha cambiado. Empezamos a vislumbrar que tal vez exista una biblioteca sin papel pero no sin personas. La colección, sea de la naturaleza que sea, sigue siendo nuestro mayor activo y ,tal y como la entendemos ahora, para mejorarla necesitamos ser visibles y animar a participar por muy ruidoso que sea. Tras veinte años buscando y forzando el recogimiento lo primero que hicimos al reformar la biblioteca fue cambiar la puerta por una totalmente diáfana, de cristal. El cristal nos hace más transparentes, ensancha el espacio, anima a entrar, invita a conversar. Esa es la realidad ajustada a cómo entendemos y defendemos ahora la biblioteca.

Aprender a mirar, enseñar a mirar

¿Qué pensamos de alguien que acude a la biblioteca? La mayoría convendremos en que necesita algo que la biblioteca (nosotros) le puede ofrecer y creo que estamos en lo cierto (probablemente los usuarios tendrán una opinión parecida). Sin embargo, esa manera de mirar y entender lo que sucede (el usuario pide, nosotros damos) condiciona los roles (nos otorga un mando en plaza que acentúa la pasividad del usuario), encorseta los servicios y nos sitúa en un plano divergente al futuro imaginado.

Hemos comentado que la naturaleza cambiante de los documentos condiciona nuestro concepto de biblioteca, bibliotecario y usuario. ¿Y si nos planteásemos, dada esa naturaleza cambiante, que quien viene a la biblioteca es un potencial documento que podría enriquecer la colección? Quien necesita información implícitamente nos está diciendo que ese tema por el que pregunta le interesa, que quiere/necesita aprender más y que, probablemente, pueda tener cierto dominio sobre él. ¿Cómo sabremos si quien viene a pedir nos puede dar?, ¿cómo hacemos saber al usuario que tiene un conocimiento que nos interesa? Actuando como los arqueólogos con los espeleólogos: enseñando a nuestros usuarios esta nueva manera de entender su protagonismo en la biblioteca, diciéndoselo con hechos. Nos ayudará ser menos estrictos con el silencio, ser proactivos preguntando, pidiendo la opinión, animando a que las personas que acudan a la biblioteca crucen palabras, se conozcan. La conversación (formal o informal, presencial o virtual) es una actividad gratificante que crea un clima de complicidad que animará a compartir ideas, pedir ayuda, y , porqué no, a crear nuevos contenidos.

Replantear la comunicación, actualizar lo que hasta ahora entendíamos como “puntos de contacto” (el edificio en horario determinado), reconsiderar jerarquías, crear el entorno adecuado para posibilitar múltiples conversaciones (profesional-usuario, profesional-profesional, usuario-usuario) es lo que diferenciará una biblioteca suministradora de información, inviable en la sociedad conectada, de una biblioteca que aspira a mejorar la comunidad. Nuestra actitud mostrará este cambio en el modo de entender y hacer. Lo de la creación de conocimiento, si tiene que llegar,  ya llegará.

Este escrito recoge a grandes rasgos las ideas que quise transmitir durante mi intervención en las Jornadas Transferencias II (Madrid, 11 y el 12 de marzo de 2016) y acaba de ser publicado en el Boletín de ANABAD.

 

* “si ha lugar redefinir la biblioteca para el futuro, cosa que ciertamente tiene sentido hacer, no ha de ser a partir de un nuevo marco tecnológico sino, de un marco sociológico, e incluso me atrevería a decir antropológico.Olvidemos los soportes documentales y preguntémonos qué necesidades cubría y qué necesidades debe cubrir la biblioteca” Anglada, Lluís . Rellenando espacios: las bibliotecas como tejido conector en una sociedad densa = Filling in spaces: libraries as connecting tissue in a dense society., 2016 In: Bibliotecas 2029 : Documentos de las Jornadas “Bibliotecas 2029”. Murcia: ANABAD, pp. 79-83. [Book chapter] [fecha de acceso 17 Junio 2016]

 

Coses que no m’agraden / Cosas que no me gustan …..

Nota de @jserranomz: Este post está redactado en catalán y castellano. Para intentar contextualizar la razón de esta entrada, si no estas al día del tema recomiendo previamente leer previamente este par de enlaces:


[CAT] Coses que no m’agraden (para la versión en castellano sigue este enlace)

Quin cap de setmana tant mogut dins la nostra professió. Des de divendres les xarxes van plenes sobre la resolució del concurs per cobrir la plaça del màxim responsable del sistema de lectura pública de Catalunya.

I em sorprèn la decisió final on ha primat la certificació del nivell de domini de la llengua materna per part dels candidats al càrrec. I dic sorprèn perquè conec els dos candidats i amb es dos hi he parlat, intercanviat correus o algun Wathasapp en la nostra llengua comuna i no he vist un “fet diferencial” on un dels candidats parlés o entengués el català mes que l’altre o en tot cas no m’ha fet falta passar a una segona llengua o requerir de traductor com fan alguns dels polítics que validen les pautes d’aquests concursos.

Puntuacions

Font: La Carronya del Tercer. Blog d’Adrià Pujol Cruells

Digueu-me “tonto”, però les dues persones han començat la seva carrera professional des dels taulells d’una biblioteca fins arribar a aquest “play off” final de màxima responsabilitat.  En algun moment van demostrar o certificar el coneixement de la llengua del país, Encara cal mes?.   Crec que a aquestes alçades el coneixement de la llengua “se le supone” als candidats, i que el valor sigui 2 i 0 quan les puntuacions van tan ajustades fa mala olor . Dit d’una altre manera: Un dels dos candidats no té ni idea de la nostra llengua? Vinga senyors, que tenen una trajectòria professional prou demostrada.

Però el pitjor no es aquest coneixement (que “se les supone”) sinó que aquest sigui l’element determinant per adjudicar la responsabilitat a un o altre candidat per sobre d’altres mèrits com la trajectòria professional, la memòria del projecte o bé altres factors vinculats a les responsabilitats del càrrec.

I trenco la llança per la Carme Fenoll que ja ocupava aquest càrrec des de 2012, Tota la tasca feta durant aquests anys no ha estat suficient per demostrar la seva vàlua? … Ah no! que no pot certificar que domina la seva llengua materna i no es pot garantir que les reunions amb el Serrano i els participants en el projecte de LABObiblioteques siguin entenedores. Ejem! Carme a les properes reunions si no es fa justícia, activarem el Google Translator per si no “pillem” les aportacions del Servei de Biblioteques de la Generalitat.

En tot cas i els meus col·legues de bloc hi estan d’acord: el “desllorigador” (toma! aquesta de certificat D++ de català) d’aquesta puntuació tant ajustada, té que ser la feina feta, que a més d’exemplar ha estat amb humilitat, empatia i amb projectes i resultats que podem visualitzar.

Es vergonyós que gràcies a decisions amb “tuf” polític, el nostre “futur país” renunciï a una gran professional que com ja s’ha comentat en altres espais es ben vista per tots els sectors de la cultura.

I més lamentable es que a Catalunya, tinguem aquests tics poc trasparents (creia que “lo estábamos dejando”). Vaja, jo tenia entès que volíem superar-los. Senyors (que no amics) del Govern de la Generalitat de Catalunya: resolguin amb dignitat aquesta injustícia. L’encàrrec que us va fer el poble de Catalunya no inclou aquest tipus de “tupinades” (aquesta es de Certificat D++ extreme). Si no ho entenen, servidor baixa del carro, que sempre lis puc donar la culpa als de l’altre costat.

Es probable que algun lector per un extrem o altre s’emprenyin ….. sincerament, “m’importa un pitu” (vaja aquesta m’ha sortit de certificat A– de català).

En tot cas tot el nostre suport a la Carme per part dels que fem aquest bloc.


[ESP] Cosas que no me gustan

Un fin de semana muy movido para la profesión. Desde el viernes las redes sociales arden respecto a la resolución de un concurso para cubrir la plaza del máximo responsable del Sistema de Lectura Pública de Catalunya.

Y me sorprende la decisión final, donde ha primado la certificación del nivel de dominio de la lengua materna por parte de los candidatos al cargo. Y digo que me sorprende porque conozco a los dos candidatos y con los dos he hablado, intercambiado correos o algún Wathasapp en nuestra lengua común y no he visto un “hecho diferencial” en donde uno de los candidatos hablara o entendiera el catalán más que el otro o en todo caso no hace falta pasar a una segunda lengua o requerir de traductor como necesitan algunos de los políticos que validan las pautas de estos concursos.

Puntuacions

Fuente: La Carronya del Tercer. Blog d’Adrià Pujol Cruells

Llamadme “tonto”, pero las dos personas empezaron  su carrera profesional desde abajo, en los mostradores de una biblioteca hasta llegar a este “play off” final de máxima responsabilidad, Vaya, que en algún momento demostraron o certificar el conocimiento de la lengua del país, ¿O deben demostrarlo aún mas?. Creo que a estas alturas el conocimiento de la lengua ya “se les supone”, y que el valor sea 2 y 0 cuando las puntuaciones van tan ajustadas huele algo mal. Dicho de otro modo: ¿Es que uno de los dos candidatos no tiene ni idea de nuestra lengua? Vamos señores, que tienen una trayectoria profesional suficientemente demostrada.

Pero lo peor no es este conocimiento (que “se les supone”) sino que este sea el elemento determinante para adjudicar la responsabilidad a uno u otro candidato por encima de otros méritos como la trayectoria profesional, la memoria del proyecto o bien otros factores vinculados a las responsabilidades del cargo.

Y rompo la lanza por Carme Fenoll que ya ocupaba este cargo desde 2012, ¿Toda la labor realizada durante estos años no ha sido suficiente para demostrar su valía? … ¡Ah no! que no puede certificar que domina su lengua materna y no se puede garantizar que las reuniones con el Serrano y los participantes en el proyecto de LABObiblioteques se puedan entender. ¡Ejem! Carme, en las próximas reuniones si no se hace justicia, activaremos el Google Translator por si no “pillamos” las aportaciones del Servei de Biblioteques de la Generalitat.

En todo caso y mis colegas de blog están de acuerdo: el “desatascador” en esta puntuación tan ajustada tiene que ser el trabajo realizado, que además de ejemplar ha sido con humildad, empatía y con proyectos y resultados que todos podemos visualizar.

Es vergonzoso que gracias a decisiones con “olor” político, nuestro “futuro país” renuncie a una gran profesional que como ya se ha ido comentando en otros espacios es bien vista por todos los sectores de la cultura.

Y es más lamentable, que en Catalunya tengamos estos tics poco transparentes (tenía la impresión de que “lo estábamos dejando”). Servidor tenía entendido que queríamos superarlos. Señores (que no amigos) del Govern de la Generalitat de Catalunya: resuelvan con dignidad esta injusticia. El encargo que os ha hecho el pueblo de Catalunya no incluye este tipo de “pucherazos”. Si no lo entienden, servidor se baja del carro, que siempre les puedo echar la culpa a los del otro lado.

Es probable que algún lector por un extremo u otro se enfade ….. sinceramente, “me importa un pito”.

En todo caso, todo nuestro apoyo a Carme por parte de los que hacemos este blog.

Muchas gracias / Mila esker / Moitas grazas / Moltes gràcies

*Nota del @ferjur para entender el texto. En Euskadi funciona un servicio de préstamo interbibliotecario (financiado por el Gobierno Vasco) que junto con el catálogo unificado y el carnet único han ayudado (bajo mi punto de vista) a mejorar la calidad del servicio ofrecido. Por diversas razones (carga de trabajo extra que no se puede/quiere asumir, considerar que el esfuerzo presupuestario propio debe revertir exclusivamente en la propia biblioteca y sus vecinos, desacuerdo con las “reglas de juego” mínimas…) no todos pensamos lo mismo.

La biblioteca de Muskiz ha experimentado un gran salto de calidad gracias al apoyo de esas bibliotecas que han apostado por el préstamo interbibliotecario y quería dar las gracias. Aprovecho el mensaje que hemos enviado a nuestros colegas de las bibliotecas de Euskadi para volver a visitar este blog.

 

img_0183Mila esker / Muchas gracias

Desde que empecé a trabajar mantengo una hoja de cálculo en la que apunto asistencias y préstamos. Sí, la biblioteca es algo más (“mucho más” nos gusta pensar) que lo que insinúan esos dos indicadores pero los considero un buen termómetro. A 1 de enero nuestro reto es superar la cifra del 31 de diciembre y cada final de año me entretengo, más de lo razonable, contando los préstamos que faltan o sobran para lograr el objetivo. 11.724 marcaba la casilla final en 2015; a pesar de recortes y paradigmas digitales, para este 26 de diciembre ya habíamos trasegado más de 11.724 libros, revistas, películas y saludos.  Como en años anteriores, el logro sería inalcanzable sin el préstamo interbibliotecario (el 5% de esos préstamos, unos 620 ítems. Mapa de procedencia).

Nunca me había planteado lo que supondrían en dinero los servicios que prestamos; incluso ahora que  necesitamos  demostrar que no somos gasto sino inversión miro con escepticismo las cuentas que realizamos sobre la biblioteca (si desconfío de las estimaciones que se hacen cuando hablan del monto de la piratería digital cómo no hacerlo de las que realizamos sobre el valor económico de nuestros servicios). Aún así, para poder hablar en el mismo registro que utilizan mis políticos cuando me tocan los presupuestos, recurro a la calculadora bibliotecaria que han preparado nuestros colegas navarros: a ver, 12,90 € el préstamo del libro, 1,92 € las revistas, 2,63 € las pelis, 8,74 los cds… por 11.7ymuchas transacciones en 2016… unos 100.000 € de servicios prestados y no cobrados. El 5% del préstamo realizado en Muskiz gracias al aporte de otras bibliotecas ha permitido ahorrar/sobredimensionar/ofrecer servicios adicionales por un valor de 7.740 € (más que el presupuesto asignado para compras de fondos en 2016).

Me parece que las cifras (necesarias aunque no sé si creíbles…concedámonos el beneficio de la duda) no reflejan toda la realidad. El préstamo de un libro, más allá del argumento del (hipotético) retorno de la inversión que podemos emplear para negociar presupuestos, nos ofrece la oportunidad de conversar y “exponer/mostrar/vender” un renovado concepto de biblioteca (ahora que estamos tan necesitados de demostrar “valor”). Y sabemos (porque así nos lo hacen saber los lectores) que cuando lo que prestamos viene de otras bibliotecas la satisfacción aumenta, se modifica (para bien) nuestra imagen y la creación de valor se multiplica. El valor es un intangible que depende de los estados de ánimo…

Muchas veces nos preguntan sobre los mejores servicios bibliotecarios; siempre apunto tres:
– la amabilidad de l@s profesionales (el factor humano),
– el wifi abierto y sin contraseñas (oferta tecnológica amigable y flexible)
– el préstamo interbibliotecario (esa cooperación que permite el reescalado de nuestros servicios).

La combinación de los tres hace que quien entra en una biblioteca, bien como usuario, bien como profesional, se sienta cómodo. La amabilidad y el wifi corren de mi cuenta, el préstamo interbibliotecario de la vuestra. Y por eso quiero daros las gracias.

Gracias porque nos ayudáis a paliar las deficiencias presupuestarias, a gestionar mejor nuestro fondo, a mover libros que no sabíamos que estaban en nuestras baldas, a recibir felicitaciones por hacer nuestro trabajo; gracias porque estamos haciendo sentirse especial al usuario que espera un libro, una película  y se alegra con el mensaje  que le anuncia que ya ha llegado y que, cuando quiera, puede pasarse por la biblioteca; gracias por ese vecino que ha vuelto porque le han comentado que si necesita un libro los de la biblioteca se lo traen de donde haga falta; gracias porque nos demostráis que se puede ser parte de una gran biblioteca (la mayor de Euskadi, no lo olvidemos) sin perder personalidad, autonomía e idiosincracia; gracias porque asumís un trabajo extra en vuestra ya de por sí saturada jornada. ¡Ah! y gracias por esa lección de “Reciclaje aplicado al embalaje de libros” que me dispongo a poner en práctica para devolver lo que os debo 🙂

Feliz año nuevo / Urte berri on

Cómo mejorar la presencia de la biblioteca en los medios sociales

[Biblioteca Universitat Politècnica de València] Los días 24 al 26 de octubre disfruté de la buena compañía de las bibliotecarias y bibliotecarios de la Universitat Politècnica de València durante el curso de formación Cómo mejorar la presencia de la biblioteca en los medios sociales. Estas son las conclusiones que Aixa, Natalia, Mª José, Miriam, David, Esther, Adriana, Sergio, Amparo, Yolanda, Patricia, Anna, Raquel, Angels, Ana, Eva, Amparo y Ricardo elaboraron al finalizar el curso:

  1. Hay que medir para evaluar nuestras acciones.
  2. Estar asociado a una marca de éxito es fundamental. Biblioteca es igual a marca de éxito.
  3. El objetivo no es publicar, es conseguir la participación de los seguidores.
  4. Las redes sociales son herramientas para conseguir objetivos: ninguna publicación es gratuita.
  5. Los datos nos ayudan a tomar decisiones.
  6. Planificar desde el principio, desde la marca de la institución hasta la evaluación de los datos obtenidos de manera objetiva.
  7. Atracción como medio de captación.
  8. Planificar y generar contenidos, y atraer usuarios para convertirlos en prescriptores.
  9. Campañas con objetivos SMART, con el lenguaje de los usuarios para generar participación y comunicación.
  10. El camino al éxito a través de los medios sociales es conseguir más seguidores, más datos de ellos, más visitas web, más recomendaciones…
  11. El fin no es publicar, es atraer hacia nuestro contenido.
  12. Las redes sociales no deben aumentar el tráfico, sino atraer usuarios.
  13. Solo si llegamos a conocer a nuestros usuarios, podremos hacer una planificación correcta.
  14. Es necesaria una coordinación y actualización del equipo. El valor de la imagen.
  15. Planificar sabiendo donde quieres llegar. #saberdondequieresllegar.
  16. Las redes sociales son un medio para conseguir más visitas.
  17. Aunque tengamos medios limitados, podemos crear contenidos originales y de calidad.
  18. Campañas como filosofía de trabajo. Trabajar más nuestros contenidos.
bibliotecariosUPV

Aixa, Natalia, Mª José, Miriam, David, Esther, Adriana, Sergio, Amparo, Yolanda, Patricia, Anna, Raquel, Angels, Ana, Eva, Amparo y Ricardo.

Aprender a mirar, enseñar a mirar la biblioteca (I)

lumentxa

Panel con representaciones figurativas de Lumentxa (foto: SINC http://www.agenciasinc.es/Noticias/Descubiertas-pinturas-rupestres-en-la-cueva-de-Lumentxa)

Me sorprendió la noticia del descubrimiento realizado en la cueva en la que estuve de excavaciones hace años. Recuerdo que al inicio de cada campaña recorríamos infructuosamente su interior en busca de pinturas o grabados. No supimos ver, a pesar de tenerlos allí mismo, el caballo y el bisonte que veinte años después han descubierto el mismo grupo investigador responsable de los hallazgos que se están dando a conocer en las cuevas de la zona. Sorprende que muchos de estos descubrimientos de arte paleolítico se hagan en cavidades ya conocidas e incluso excavadas por arqueólogos.

Detrás de los hallazgos que están rellenando el “vacío vasco” (entre los especialistas se conoce así a la ausencia de arte rupestre entre el suroeste de Francia y la Región Cantábrica, algo cuanto menos curioso al ser esta zona el nexo de unión entre ambos territorios) encontramos una nueva estrategia de estudio: mirar de manera diferente las paredes de las cuevas.

Pensar que todo el arte rupestre tenía que ser tan espectacular como el de los grandes santuarios nos impidió ver una realidad que, simplemente, variando la mirada quedaba al descubierto; una pequeña mancha de pigmento, un trazo grabado en la pared no tienen la espectacularidad de los bisontes bien perfilados pero indican la posible existencia de manifestaciones artísticas. Dentro de esta nueva estrategia los arqueólogos están también  “enseñando a mirar” a los espeleólogos, verdaderos descubridores y conocedores de las cavidades, quienes, preguntados por no haber reparado en la presencia de pinturas y grabados en cuevas que frecuentaban, confesaban que es difícil fijarse en un pigmento cuando estás buscando altamira.

Hasta hace no mucho nuestros santuarios eran esas bibliotecas de presupuestos generosos, plantillas amplias y grandes colecciones situadas en edificios emblemáticos. Los profesionales buscábamos replicar, en la medida de nuestras posibilidades, lo considerado canónico en todo tipo de bibliotecas: buena selección de documentos, descripción y clasificación normalizada para facilitar su recuperación, espacio optimizado para albergar una colección cuanto más amplia mejor, estrictas normas de preservación y, ya puestos, de consulta. El objetivo tal vez fuese facilitar el acceso a una información escasa pero la fortaleza de la biblioteca a la que aspirábamos era la colección con el libro como centro de todos los servicios.

Producir y distribuir información digitalmente está transformando nuestros santuarios. Los libros impresos, aún siendo muy importantes, ceden presupuesto, espacio y esfuerzos a nuevas propuestas que también condicionan nuestra mirada. Se nos invita a olvidar lo que pensa(ba)mos y a cambiar las reglas: la esencia de la biblioteca parece residir en la apropiación y uso de la tecnología en un espacio que necesita quitar baldas, volverse más informal e incluso renunciar al papel. ¿Informal y sin papel? ¡Pero si llevamos siglos ensalzando y defendiendo la necesidad del comportamiento ordenado, del silencio, del libro como piedra angular y eje de nuestra actividad!

Continuará… (o eso espero).

Creo que así comenzaré mi conversatorio con Gonzalo Moure en el V Seminario Internacional de Bibliotecas Públicas: “Leer el Futuro”

 

La #biblioteca vuelve a superarse

«Nunca pensamos que ‪#biblioteca llegaría a ser lo que hoy es», decía Enzo Abbagliati en su cuenta de Twitter. En el octavo intento el hashtag #biblioteca se ha situado entre las tendencias en Twitter desde primera hora de la mañana en España y ha estado presente todo el día en diferentes posiciones, compartiendo protagonismo con otros temas de actualidad.

Los datos de Trendinalia dicen que la #biblioteca ha estado entre las principales tendencias en España desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde, con más fuerza a primeras horas, entre los puestos segundo y quinto, para después ir perdiendo fuerza. Esto demuestra que en nuestro país preferimos la mañana, a pesar de que la hora propuesta para hacerlo con mayor intensidad fueron las cuatro y las ocho de la tarde.

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Comportamiento de las 20 primeras tendencias en España. Fuente: Trendinalia.

Haciendo balance del día, #biblioteca ha sido la séptima tendencia más importante y ha estado en los más alto durante diez horas. Recordemos que el pasado año estuvo en el número catorce y se mantuvo la mitad de tiempo, cinco horas.

La #biblioteca también ha sido tendencia en Chile,Perú y Argentina. En Chile lo anunciaba la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (@dibam_cl) alrededor de las 16 (las 10:00 en Chile) y ha estado presente durante toda la mañana, según señalaba Gonzalo Oyarzun (@gonzaloyarzun). En esta edición el logro ha sido más duradero que en las anteriores.

En Perú lo indicaba Silvana Aquino, alias @cibertecaria, aproximadamente a la misma hora que se lograba en Chile.

Este éxito ha sucedido de forma tan natural que parece algo sencillo y normal, aunque no lo sea en absoluto. Después de ocho intentos, sigue siendo extraordinario que cientos de bibliotecarios de todo el mundo consigan que la #biblioteca esté en uno de los espacios con mayor visibilidad social del momento y de forma espontánea. No es habitual que un gremio se una de esta manera, al menos yo no conozco ningún otro ejemplo similar, y que continúe año tras año el intento.

En definitiva, tiene que haber un elemento que ejerza de aglutinante: el compromiso de los profesionales, la convicción de que las bibliotecas son importantes y de que merecen estar situadas en un lugar visible de nuestra sociedad. El reto ahora está en trasladar este logro a otros espacios, ¿lo aceptamos?