Tocar antes de teorizar

Ayer estuve en Bilbao, con @jserranom y algunas amigas bibliotecarias. Jordi había venido de “tourné” invitado por ALDEE a dar un curso sobre ebooks.  Me arrepiento de no haber asistido (la teoría me produce urticaria): tienes que ser muy bueno para que el auditorio te aguante cinco horas; y cojonudo para que después de teorizar sobre el ebook el personal salga contento (y doy fe que todo el mundo salía encantado aunque todavía me pregunto cómo se puede hablar tanto tiempo sobre algo que, hoy por hoy, es una entelequia.  Eso sí, la entelequia bibliotecaria del momento, con permiso del facebook , del twitter…)

La tertulia del vino fue muy profesional: “que si el dispositivo tal, el formato cual, la plataforma x…”; tenían una cara parecida a la de quien tras pasar la mañana en una megatienda buscando una cámara de fotos sale sin compra, desorientado ante tanto pixel, zoom, resolución…, confuso ante la constatación de su ignorancia tecnológica y  lo que es peor,  habiendo olvidado lo importante: el porqué de la necesidad de compra, hacer fotos. Ante el aluvión jurídico-tecnologíco mis amigas también habían olvidado el porqué de su asistencia, que no es comprar un ebook ni discutir sobre DRMs sino dar un servicio al usuario.

Nuevos hábitos de e-lectura

Nuevos hábitos de e-lectura

Intuyo que no habían manoseado ningún artilugio de esos; no es de  extrañar que saliesen con esa sensación de vértigo ante lo desconocido; si hasta llegaron a meterme miedo. Así que si eres un profesional que te encuentras en esa misma situación te recomiendo algo, que aunque no infalible, es barato: cómprate un cacharro (el más barato porque para lo que van a durar no merece la pena gastar mucho) y juega con él; utilízalo, leéte El Quijote (lo único que encontrarás sin problemas con la sgae, que al parecer el autor la palmó hace tiempo y sus herederos no cobran), intenta después abordar un best-seller (y ya no necesitarás que nadie te explique que el cacharro no es el problema sino encontrar quien te lo venda; también aprenderás qué es eso del emule y entenderas a qué se refieren los que saben con eso de “no repetir lo de la música”, a ver si se aclaran); verás que algunos “libros” están en pdf, otros en epub, otros en no se qué; que a veces un pdf se vé bien y otras no tanto (lo cual te ayudará a entender lo del formato…); empezarás a preguntarte si la pantalla es táctil, si tiene wifi, si sólo sirve para leer; que a color estaría más mono. Perdido el miedo, desaparecido el vértigo, estarás en situación para la gran pregunta: ¿y qué puede aportarme esto en la biblioteca?

Entonces, superado el “Tocar para entender” llegarás al siguiente estadio: “Haz primero, teoriza después” y estarás más cerca del objetivo final (“Be open, my friend”). Y hasta aquí puedo contar. Si deseas enterarte de qué va eso ya sabes, paásate por aquí 🙂

Continuará…


Anuncios

7 pensamientos en “Tocar antes de teorizar

  1. A esto, en otro pueblo, le dicen “Falla mucho pero falla temprano”. Hoy por hoy, es la única manera de estar “sólo” un par de pasos por detrás de los usuarios. Los que teorizan… bueno, esos andan por otra carretera, bien construida, impecable en sus prestaciones, pero solitaria porque no le sirve a ningún usuario.

  2. Pingback: Tweets that mention Tocar antes de teorizar « Biblioblog, 3a edición -- Topsy.com

  3. Y sin embargo, Ranganathan mediante, estamos juntos en esto: teóricos, prácticos …y lectores, que como bien dices, es de lo que se trata: de ahorrar su tiempo y acercarlos a sus documentos, impresos o electrónicos …
    Yo creo que la metonimia nos confunde 🙂 hablamos de e-books, cuando nos referimos al dispositivo lector, que es donde está el problema: es como si hubieramos descubierto el alfabeto, y aún no tuviéramos ni tinta ni papel adecuados …Necesitamos dispositivos duros (nunca lo seran tanto como el formato codex actualizado del que disfrutamos miles de años despúes de su invención) , abiertos (es decir sin restricciones, y SÍ! DRM impide dar servicio al usuario, por tanto habrá que discutir si tragamos), baratos (para poder extender su uso sin abusar de los siempre escasos recursos disponibles).
    Porque con los documentos, los  e-books propiamente, no me parece que haya más que un problema: que la industria se baje del burro del s. XX y comience a trabajar para encontrar rentabilidad en el nuevo negocio que se le abre por delante: de momento, ejercen de enemigos del comercio, negándose a entrar en el juego y lloriqueando porque la tecnologia los deja atrás, al desbordar los límites que le bastaban en un pasado tecnológico reciente .
    Los usuarios llevamos tiempo usando e-books en los ordenadores, y e-revistas, y e-folletos … los bibliotecarios también, me consta. Un poco de formación continua, y el panorama se aclara:  si desdeñamos la alharaca legal (propiedad intelectual, con perdón) y comercial (formatos, prestaciones, precios) , no es tan complicado: estándares, fair use, primacía del derecho a la educación.
    Si los bibliotecarios tuvieran un poco más de conciencia corporativa, incluso podrían negociar con los agentes del mercado la obtención de dispositivos a coste mínimo posible, pues en sus manos ( o en las de los políticos-técnicos-funcionarios?) está la decisión sobre cuál es el mejor dispositivo para este avance en la difusión y acceso a la cultura escrita, y la consiguiente dotación en los centros, desde las escuelas hasta las bibliotecas nacionales.

  4. Compañeros, creo que es muy importante la teoría, pues sirve como punto de partida para la práctica diaria. Al igual que en otras profesiones, considero que en la nuestra ambas deben ir de la mano. Nadie cuestiona la validez de los avances teóricos en física o química, puesto que eso implica multitud de aplicaciones prácticas para la mejora de la vida diaria. Y creo que así también se debe actuar en las bibliotecas, aprovechando los conocimientos teóricos de otros y esforzándonos en buscar la manera de aplicarlos a las realidades particulares de cada uno, sin perder la perspectiva de nuestros intereses concretos, como bien explica Fernando, que es lo más difícil. Un fuerte abrazo a ambos 🙂

  5. Cuando ALDEE me propuso el curso veía el tema difícil, ya que como @ferjur yo soy mas  de tocar y probar que no de teorizar, aunque como mínimo les llevé  mi Iliad para que lo “trastearan” e incluso alguien consiguió “colgarlo”.
    Al contenido del curso le intenté dar la vuelta y lo dividí en tres partes:

    Soporte
    Contenido
    Experiencias o casos prácticos que conozco, incluido el de la UPC

    En la primera parte, conté como anda el mercado de los dispositivos, centrándome sobre todo en lo que han pasado por nuestras manos: ventajas, inconvenientes y sobretodo en aspectos que desde mi punto de vista le falta a estos “aparatejos” como la conectividad en la mayoría de casos y otras.
    Si que hubo algún aspecto teórico como el lío de los formatos, el concepto de e-ink o el follón del DRM
    Respecto a los contenidos, insistí que ahí esta nuestra tarea: comprarlos (si lo hubiere), generarlos, gestionarlos, transformarlos  y sobretodo que fueran “visualizables”  en cualquier dispositivo, que no hay que pensar solo en e-readers, sino también el Smartphones, IPhones, UMPCs, etc…. que ahí (y sigo con mi opinión) puede estar la clave del éxito para nosotros como profesionales.
    La última parte creo que fue la mas importante, contar diferentes iniciativas como las bibliotecas públicas en Catalunya, Territorio E-book, las plataformas Audible o Overdrive que utilizan muchas bibliotecas públicas USA o lo que hemos implementado en la UPC. La idea era abrir el debate y las dudas sobre todo el tema este y como se puede importar o generar utilidades para las características de cada uno de nosotros y en algunos casos creo que lo conseguimos.
    Lo que si que insistí es que a los e-readers les queda camino por recorrer (en realidad dije que estabamos comprando “chatarra” 😉 que tienen muchas cosas pendientes de resolver como conectividad,  precio, funcionalidades, etc… que lo nuestro es el contenido.  Y sobretodo que comprar dispositivos por compra y dejarlos en préstamo, no es nuestro negocio (dije “core business” que es mas moderno 😉 aunque puede aportar valor añadido a nuestra organización …. que hay que apuntar a los contenidos, estar alerta al mercado y que sean visualizables donde sea y como sea
    Lo que espero es haber desmitificado el tema, pero que eso no implica que no haya que estar alerta de como anda nuestro entorno, las practicas de nuestros usuarios, etc… Si fuera un comercial que vende e-readers, naturalmente le hubiera dado otro enfoque al tema 😉
    Tengo pendiente “colgar” la documentación …. lo hago en breve
     
     
     
     
     
     
     

  6. Ya en BUP, mi profe de latín de los curas, descanse en paz, el Padre Gregorio, decia:
    “Teoría sin práctica, carro sin eje”
     
    Que grande…
    Csp

  7. El mundo es cambio, nada permanece… el papiro dio paso al papel, los manuscritos a los incunables… el azadón al tractor, el hacha a la motosierra, el caballo al coche. ¿Recordaís los primeros coches? poco o nada tenían que ver con los de ahora.

    Liburuen eremuan ibiltzen garenoi teknologia eta liburu elektronikoen onurei erreparatzen hastea komeni zaigu, belaunaldi berriei bideak errazteko. Sin duda es hora de los que vivimos del mundo del libro comencemos a darnos cuenta de las ventajas de la tecnología y del libro electrónico, y seamos los que facilitemos el camino a las nuevas generaciones o por lo menos no seamos un estorbo en el cambio que llega.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s